15 julio 2009

Bicentenario de la Revolución Latinoamericana/1810 Revoluciónd de Mayo



Bicentenario de las Revolución Latinoamericana/1810 Revolución de Mayo - HologramaBlanco

Durante la etapa virreinal, España mantuvo un férreo monopolio en sus colonias americanas. La condena a la intermediación perpetua por parte de España encarecía los intercambios comerciales y sofocaba el crecimiento de las colonias. La escasez de autoridades españolas y la necesidad de reemplazar al régimen monopólico, sumado a las convulsiones que se vivían en Europa tras la invasión napoleónica, llevaron a un grupo destacado de la población criolla a impulsar un movimiento revolucionario. Hombres revolucionarios que buscaron con empeño lograr el objetivo definitivo que fue y es, terminar con la toma del poder. Aunque duden o piensen en otra cosa, ayer como ahora, el poder es el objetivo estratégico sine qua non de las fuerzas revolucionarias y todo debe estar supeditado a esta gran consigna. Para la toma del poder, en este mundo polarizado en dos fuerzas de extrema disparidad y absoluto choque de intereses, no puede limitarse al marco de una entidad geográfica o social.

La Revolución de Mayo, comenzó cuatro años antes del nombrado 1810, en 1806 y 1807, momento en que Buenos Aires rompe los moldes burocráticos establecidos para reclutar milicias y pone en pocos meses de pie a "nueve mil hombres de pelea" para rechazar a los invasores ingleses. Convergen entonces, dos movimientos simultáneos. Por un lado, la ciudadanía se arma espontáneamente ("los cuerpos urbanos habían sido autorizados a nombrar sus propios oficiales y los oficiales a nombrar sus jefes"); por otro, el Cabildo destituye al virrey Sobremonte e instala a Santiago de Liniers, a quien proclama, según una exaltada metáfora, "el rugido de la masa". De este modo, sin ningún plan deliberado, los criollos "convirtieron en partidos políticos y situación armada lo que hasta entonces no habían salido de la vida interna de los habitantes" Interrelación de voluntad de poder con el azar de las circunstancias: en aquélla época los acontecimientos comienzan a ser arrastrados por una fatalidad revolucionaria que expresa tendencias irreprimibles.

Esta claro que los pueblos de América son revolucionarios desde su nacimiento, y por serlos han sido reprimidos con mayor dureza que en otras partes. Pero es justamente en la ruptura del orden establecido, en ese subvertir las instituciones instauradas en donde nosotros comenzamos a hacernos fuertes y a tener identidad propia realmente.

Por lo tanto, de ninguna manera debemos recordar el Bicentenario desde la visión parcial de la misma, simplemente analizando el hecho sucedido en el Cabildo donde la escaramuza municipal producida en un rincón poco poblado y periférico del imperio español generó un proceso que terminó en la Independencia de ese país, sino debemos ir mucho más allá y analizarlo desde la perspectiva política. Es por eso que debemos recordar esos 200 años como la emancipación americana en general. Y es en general porque así fue planteada, en aquellos años el continente era una sola unidad; al menos contenía estructuras estatales (los virreinatos) con ese rasgo; entre 1809 y 1810 esas estructuras se independizan, intentando no perder la unidad que se había roto en las guerras revolucionarias americanas. Pero esto no pudo ser posible, porque la independencia se alcanzó a costa de la unidad establecida anteriormente, hacia 1850, aquello que se pensó logrado en la batalla de Ayacucho, se había perdido en las guerras civiles, y aquellos ejércitos que habían luchado juntos para independizarse del imperio, habían caído en la órbita de otros imperios y peleaban entre sí por las fronteras ficticias en las que se había dividido este continente. Erradamente se creyó que venciendo al enemigo español se terminarían los problemas, cuando el enemigo siempre ha sido otro, escondido detrás de diferentes Imperios, naciones, religiones y patrones, enemigo que aún enfrenta a los Pueblos y los esclaviza de alguna u otra manera.

El resultado final de esa historia, a mediados del siglo XIX, fue la creación de países, independientes entre sí, más relacionados con Europa que entre ellos, en los cuales lograron crecer y desarrollarse sectores que vincularon su economía al mercado global. Los fundadores de la nacionalidad americana pensaron en la igualdad social, en la independencia nacional y en la unidad del continente, pero la derrota política hizo que el continente se resquebrajara en varios países, que la independencia nacional quedara debilitada y se transformara en dependencia económica, y que la desigualdad social no pudiera resolverse como se había planteado.

A 200 años de aquella época debemos volver a pensar en la unidad latinoamericana. Y por lo tanto no tendría sentido un Bicentenario tan solo restaurador o conmemorativo que muestre el pasado a la distancia, como el que mira indiferente una foto vieja. Porque no sirven en este caso las nostalgias nacionalistas, sino las visiones de futuro, y esas visiones son una sola visión la de una sola Tierra, la de un solo Pueblo, la de un solo sistema que sea justo, social, inclusivo y equitativo para todos, un sistema que nos encuentre unidos y no separados, donde no haya explotados y explotadores de ninguna índole y de ninguna clase ordenando quien vive y quien muere, como se vive o como se muere, y que solo exalten principios morales que son egoístas y mezquinos, sino que propicie principios que sean comunes, sociales y compartidos.

En ningún momento debemos perder la fe en la vida y en aquellas banderas que se han levantado a lo largo de la historia para derrotar al Imperio. Grandes hombres ya nos han mostrado el camino a seguir, de todo lo que dijeron e hicieron podemos resumir lo siguiente, que debemos impulsar aspiraciones sociales y políticas que devenguen en sentimientos y valores buenos para la sociedad, los cuales estén siempre en función de causas justas que nos hermanen, y que “la división de América en nacionalidades inciertas e ilusorias (son) completamente ficticia, (porque) constituimos una sola raza mestiza desde México hasta el Estrecho de Magallanes”. Y si bien todos estos revolucionarios a lo largo de la historia representaron movimientos totalmente heterodoxos en sus formas y manifestaciones, todos ellos se han caracterizado por las luchas anticoloniales y el tránsito al socialismo en cada una de sus palabras, ideas y acciones, le guste al que le guste y le moleste al que le moleste.

Estas luchas son y fueron el reconocimiento a la posibilidad del triunfo del bien sobre el mal, de la justicia sobre la injusticia; a la propensión de ver y juzgar los hechos, procesos y fenómenos de la realidad a partir de potenciar su realización más favorable para todos; es la confianza en el mejoramiento humano y la posibilidad del sujeto de accionar y ser capaz de transformar el mal en algo favorable para el hombre. French, Berutti, Belgrano, Justo creyeron en que el cambio era y debía ser posible, Martí primero, el Che y Camilo después lo fueron en Cuba, Zapata en México, Sandino en Nicaragua, todos creyeron y dieron la vida por esa victoria de la que nunca dudaron y en la que siempre creyeron y confiaron.

Así Mariano Moreno nos enseñó que “Felizmente, se observa en nuestras gentes, que sacudido el antiguo adormecimiento, manifiestan un espíritu noble, dispuesto para grandes cosas y capaz de cualesquier sacrificio que conduzca a la consolidación del bien general”, y aunque rostros sucios, cansados, golpeados y muertos de hambre hoy por hoy parecen haber perdido la brújula y andan extraviados y pesimistas por la vida, en el fondo de nuestro pecho se agitan incontrolables corrientes revolucionarias en el que anida el germen del cambio definitivo, son las corrientes revolucionarias de ayer y de hoy, las mismas que produjeron la revolución en Argentina y en toda Latinoamérica, y nos permiten hoy gritar con fuerza, como dice la letra del Lopez y Planes, “¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad! ¡Oíd el ruido de rotas cadenas: ved del trono a la noble Igualdad!”.

Y estas revoluciones se hicieron gracias a la sangre de millones de hombres y mujeres, vidas que se perdieron debido a la brutal fuerza que implementa ferozmente el poder para impedir cualquier movimiento revolucionario que pueda terminar con su falso poder. En todos estos últimos años, muchas han sido las fórmulas que se han ensayado para contener estos levantamientos justos, pasando de la represión despiadada de los 60 y 70, hasta transiciones que han oscilado entre una aparente democratización y una violencia sutil, casi imperceptible. Este panorama es más evidente, a partir de la desaparición del mundo socialista y la implementación del Neoliberalismo y la Globalización, donde los esquemas de dominación se volvieron más absolutos que antes.

¿Qué es la historia de América Latina sino la historia de Asia, África y Oceanía? ¿Y qué es la historia de todos estos pueblos sino la historia de la explotación más despiadada y cruel del imperialismo en el mundo entero? América, tanto como África, Asia y Oceanía, son partes de un todo donde las fuerzas económicas han sido distorsionadas por la acción del imperialismo. Pero debemos recordar que América es el patio de armas del imperio norteamericano, por lo tanto a punta de fusil el régimen político, dada sus limitaciones, trae aparejado el abandono de la soberanía nacional y, al contrario de lo postulado, se pierden cada vez más libertades democráticas y se recrudece de nuevo el empleo de la violencia y el autoritarismo, como mecanismos idóneos para frenar cualquier brote de inconformidad, agrediendo tanto las libertades individuales como las colectivas, y la consecuente violación reiterada de los derechos humanos a pesar del discurso oficial de “respeto a los mismos”.

La cultura de lucha por la eliminación de la explotación del hombre por el hombre y de la desigualdad social es por lo que cada Pueblo de América Latina debe luchar. En muchos países de Latinoamérica la revolución es inevitable. Ese hecho no lo determina la voluntad de nadie, está determinada por las espantosas condiciones de explotación en que vive el hombre americano, el desarrollo de la conciencia revolucionaria de las masas, la crisis mundial del imperialismo y el movimiento universal de la lucha de los pueblos subyugados realzan esta situación.

Hace 200 años se gritó por la independencia ganada a los españoles, que en este 2010 próximo a llegar se grite por la revolución que termine de destruir al verdadero imperialismo que nos tortura y reprime siempre.

Que en esta tierra ya no haya abatidos, descorazonados, desalentados buscando siempre, pensando en el destino que se disipa, perdiendo todo hasta vender su alma al amo explotador que no le importa nada más que sus ganancias y no la vida de sus hermanos.



Esta entrada va por el 25 de Mayo y por el 9 de Julio (fechas patrias en mi país) que por diferentes motivos no puede escribir. Va a modo de celebración del Bicentenario en Bolivia del "Grito de la Independencia de América" que fue el 16 de Julio de 1809 y se celebra mañana. Y para que quede en claro mi postura sobre lo que deberían significar estos bicentenarios para el Pueblo Latinoaméricano si quiere que las cosas cambien.

Y tomando las palabras del Che afirmo que:

"He nacido en la Argentina; no es un secreto para nadie. Soy cubano y también soy argentino y, si no se ofenden las ilustrísimas señorías de Latinoamérica, me siento tan patriota de Latinoamérica, de cualquier país de Latinoamérica, como el que más y, en el momento en que fuera necesario, estaría dispuesto a entregar mi vida por la liberación de cualquiera de los países de Latinoamérica, sin pedirle nada a nadie, sin exigir nada, sin explotar a nadie."






Que todos los pueblos de esta tierra encuentren providencia, que nunca dejen de creer, ni de ser optimistas y revolucionarios... NO SEAMOS OLVIDADOS, NO SEAMOS COBARDES, NO SEAMOS TRAIDORES, que Latinoamérica es Grande como son las REVOLUCIONES que dentro de sus tierras se libraron para liberar a sus pueblos de la explotación del imperio.

05 julio 2009

Golpe de Estado en Honduras/Las cosas por su nombre



Golpe de Estado en Honduras/Las cosas por su nombre - HologramaBlanco

Al triunfar la Revolución Sandinista en Nicaragua, Centroamérica, el gobierno de Washington insta a Paz García a que organice elecciones libres en Honduras. Las legislativas se llevaron a cabo en 1980; un año después resultaba electo constitucionalmente Roberto Suazo Córdova. Suazo dio paso a la constitución de 1982, pero también a una siniestra etapa de terror, búsqueda y eliminación de elementos de la izquierda que, aun hoy, es tema tabú en la sociedad hondureña. Ante estos hechos y esta realidad, puedo preguntarme con mucha bronca e ironía sobre ¿qué clase de Constitución se aprobó en el 82 que de ninguna manera condena ese tipo de prácticas ilegales, de persecución, tortura, desaparición y muerte?, ¿qué clase de Constitución tiene el pueblo de Honduras que permite el hambre, la injusticia, la marginalidad, la segregación, la inequidad?, ¿qué clase de Constitución tiene Honduras que permite que militares entren en la madrugada a la casa del presidente democráticamente elegido y lo expulse del país? Y sobre todo ¿Hasta donde puede prohibirse modificar a un Pueblo su Constitución si así lo creyera conveniente? Honduras ha reformado 22 veces su Carta Constitucional, la última reforma data de 1982.

En la Constitución de Honduras de 1982, como en cualquier otra, es posible encontrar líneas que lleven a alguna contradicción en la práctica. No es un escrito perfecto ya que fue escrito por las manos de hombres. No obstante, es la Constitución vigente en ese país y a ella hay que comenzar a referirse para el más breve análisis sobre el reciente conflicto de poderes.

Quienes secuestraron al presidente Manuel Zelaya y pusieron en su lugar al presidente del Congreso, Roberto Micheletti, afirman que todo el proceso fue hecho de forma legal y en respaldo a la Constitución. Supongo que, como suelen hacerlo las sectas religiosas, han pasado tijera por un par de párrafos y lo han invocado para justificar toda la violencia y arbitrariedad de la que hicieron gala.

Los artículos que parecerían darles la razón a los golpistas son el 239 y el 374. En resumen, ambos dicen que “el ciudadano que haya desempeñado la titularidad del Poder Ejecutivo no podrá ser presidente o designado. El que quebrante esta disposición o proponga su reforma, así como aquellos que lo apoyen directa o indirectamente, cesarán de inmediato en el desempeño de sus respectivos cargos”. Más adelante dice: “No podrán reformarse, en ningún caso, el artículo anterior, el presente artículo, los artículos constitucionales que se refieren a la forma de gobierno, al territorio nacional, al período presidencial, a la prohibición para ser nuevamente presidente de la República”.

Pero la realidad está compuesta de varios niveles de integración. Notemos en principio que los partidarios del golpe de Estado entienden que “cesar de sus respectivos cargos” incluye 1) el allanamiento de domicilio; 2) el secuestro por la fuerza de las armas de un presidente; 3) el exilio forzado de todo un grupo, ahora disidente; 4) la desaparición de sus colaboradores; 5) la suspensión de las garantías constitucionales de todos los ciudadanos (disidentes) de ese país; 6) la intervención de los medios de prensa que no les son favorables, como si no fuera suficiente tener de lado a la prensa más influyente; 7) la promoción de marchas a favor del nuevo régimen y 8) la represión violenta de los manifestantes en contra.

La discusión central debería radicar en estas y otras violaciones a los derechos humanos que comete un “proceso democrático con el apoyo unánime de la población”, definida por el presidente de facto como un ejército de “siete millones de soldados”. Por no ir más lejos con una discusión sobre las tensiones sociales, económicas e ideológicas que históricamente han sido estigmatizadas como demonios comunistas.

Pero la misma Constitución, en el artículo 45, dice que “se declara punible todo acto por el cual se prohíba o limite la participación del ciudadano en la vida política del país”. El artículo 2 dice que “la suplantación de la soberanía popular y la usurpación de los poderes constituidos se tipifican como delitos de traición a la patria”. Y el artículo 3 complementa: “Nadie debe obediencia a un gobierno usurpador ni a quienes asuman funciones o empleos públicos por la fuerza de las armas”.

No obstante, la acción del presidente Zelaya que se alega ilegal consistió en convocar al pueblo para una encuesta no vinculante que podría proponer, o no, un referéndum sobre la creación de una Asamblea Nacional Constituyente en las próximas elecciones de noviembre donde él no sería ni podría ser candidato reelegible.

Esta práctica está amparada en el artículo 5 de la Ley de Participación Ciudadana de 2006, según la cual es posible realizar consultas populares no vinculantes sobre una gestión o una propuesta política. El decreto 32006 aprobado por el mismo Congreso Nacional de Honduras, invocando “la Constitución de la República establece que la soberanía corresponde al pueblo del cual emanan los Poderes del Estado” y considerando que “la evolución y la dinámica del comportamiento social [...] debe ser modernizada para no limitar el ejercicio de los derechos constitucionales”, establece en su artículo 5 que “la iniciativa ciudadana es un mecanismo de participación mediante el cual el ciudadano podrá presentar las solicitudes e iniciativas siguientes: Solicitar que los titulares de órganos o dependencias públicas de cualquiera de los poderes del Estado, que convoque a la ciudadanía en general [...] para que emitan opiniones y formulen propuestas de solución a problemas colectivos que les afecten”.

Es decir, en ningún momento se intentó realizar un referéndum para reformar la Constitución. Ni siquiera se propuso una consulta vinculante para promover dicho referéndum. Si las encuestas populares “no serán vinculantes pero sí elementos de juicio para el ejercicio de las funciones del convocante”, entonces no hay directa ni indirectamente un proceso de “reforma de la Constitución”. Ahora, ¿para qué sirve una Asamblea Nacional constituyente? Para redactar una nueva Constitución, ya que la actual, si bien reconoce que el soberano es el pueblo (no sus representantes), al mismo tiempo no reconoce que este pueblo pueda cambiar su propia Constitución en lo que refiere a la forma o el período de sus gobiernos usando medios pacíficos y democráticos.

Yo me pregunto si en la Casa Presidencial de Tegucigalpa, con tanto verde oliva dando vuelta por estos días, no han desaparecido los diccionarios y las enciclopedias con tanto ajetreo, con tanto desalojo forzoso, con tanta mudanza precoz, o quizás el estado senil de ese pequeño enano de pelo blanco que hoy hace las veces de “presidente” le impida que sus neuronas puedan funcionar correctamente y pueda recordar, aunque sea dificultosamente, lo que encierra y significa un golpe de Estado como el que él y sus cómplices perpetraron en Honduras. Porque solo así se puede considerar y explicar que este inquilino mal parido, Roberto Micheletti, no se haya enterado todavía de que un golpe de Estado es una actuación violenta por la que un grupo intenta apoderarse de los resortes de un gobierno. Es decir, lo que él y el jefe de las fuerzas armadas, el general Romero Vásquez, perpetraron el domingo 28 de junio en ese país.

Los golpistas, en tanto, hablan de “sucesión constitucional” y de “absoluta normalidad”. La imagen del presidente Manuel Zelaya en San José, con el pijama con el que lo capturaron los militares, habla por sí misma de que esa “normalidad” que señalan las nuevas autoridades sólo lo es para Micheletti.

Enrique Ortez, el nuevo canciller, llegó al surrealismo al explicar las causas del apagón informativo. Según él, fueron saboteadores del gobierno anterior los que cortaron la señal de los canales estatales, próximos a Zelaya.

Ni que hablar del toque de queda que rige de 21 a 6. Los datos oficiales que manejan los golpistas son concluyentes: se han reducido los delitos callejeros un 23 por ciento. Y claro que nadie lo duda, al toque de queda hay que agregarle la suspensión de garantías constitucionales, lo que nos hace darnos cuenta que estar en la calle no es lo más aconsejable para nadie por estar horas, y no lo es ni para los ciudadanos “honrados” y “comunes”, ni para los delincuentes, ni para los “mareros”, ni para nadie en general.

En Honduras, uno de los tres países más pobres de América Latina junto con Haití y Nicaragua, la riqueza siempre ha estado en manos de un puñado de familias. Y los partidos políticos han sido, tradicionalmente, refugio de filibusteros y arribistas que agrandaban su bolsillo a costa de los más desfavorecidos.

Sobre el presidente destituido pesan acusaciones de corrupción y abuso de poder. Los mismos cargos que siempre perturbaron el sueño de otros mandatarios hondureños y a los cuales jamás se les ha realizado juicio alguno, ya no hablamos de golpe de Estado. Y hay que darnos cuenta que aquellos que quieren enjuiciar y encarcelar a Zelaya son los mismos que se declaran demócratas pero han participado o avalado un golpe de Estado.

Hablan de democracia y horas después de que los militares derrocaran al presidente, la caza de funcionarios se desató por las calles de Tegucigalpa y los arrestos se multiplicaron. Armando Sarmiento, que hasta ese momento era el encargado de recaudar los ingresos públicos, fue detenido e interrogado por un comando. Una vez liberado, no lo dudó y se refugió en la embajada argentina en ese país. Mientras tanto, su mujer, argentina, asesora de la primera dama, sigue refugiada en algún lugar de las montañas, según declaraciones realizada por ella a la prensa argentina, “Hay detenciones arbitrarias por todos lados. Es más, en estos momentos hay gente desaparecida, como el candidato presidencial del partido de izquierda, Germán Ham, de Unificación Democrática, de quien no se conoce paradero desde el domingo. Además, desde el interior del país, decenas de micros repletos de campesinos e indígenas están intentando llegar a la capital para mostrar su apoyo al presidente Zelaya y, por lo que sabemos, los puestos militares en las rutas los están tiroteando”.

La consulta fue solamente un elemento más en una cadena de mitos que la propia elite construyó y se terminó creyendo. El golpe no fue improvisado y ejecutado de un día para el otro, fue planeado con tiempo, y eso puede verse no solo en la forma en que en pocos minutos habían tomado los puntos estratégicos de la ciudad, sino en la actitud de los principales medios y cómo éstos ya tenían toda una cobertura armada para legitimar a los golpistas de manera inmediata. Desde hace tiempo que se venía diciendo que luego del referéndum Zelaya iba a disolver el Congreso, reformar la Constitución y hacerse reelegir. Cosas que son mentiras, o a lo sumo son cosas que no pasaron y no puede juzgarse un delito sin que ocurra. El referendum era solo una consulta y los resultados iban a ser remitidos al Congreso para que éste los evaluara. Ellos iban a tener la última palabra, nunca se previó usurpar esa facultad. Es más, el golpe estaba originalmente planeado para el jueves 25, y eso puede verse en un error muy burdo de parte de los golpistas: la carta falsa de renuncia de Zelaya está fechada ese día. Ni siquiera la cambiaron.

A nivel internacional, el golpe de Estado en Honduras está “abortado”; el repudio mundial y la ofensiva diplomática “son irreversibles”. Pero internamente les está funcionando. El gobierno de facto tiene el control de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, y un dominio férreo de los medios de comunicación. También, hay que reconocerlo, a causa de la desinformación un sector de la población les responde a ellos. Es decir, el frente interno estuvo bien planeado, pero el externo se descuidó. O se supuso mal, creyeron otra cosa.

Torres, un veterano del periodismo crítico hondureño y analista reconocido dijo que: “A juzgar por la forma como las fuerzas golpistas de Honduras están agitando el discurso del antichavismo para justificarse, como en el pasado esa misma clase política esgrimió el anticomunismo, lo que estamos viendo en Honduras estos días es el primer capítulo de la nueva guerra fría en la región”, señaló en una entrevista telefónica. Debemos aclarar que, hacia mediados del año pasado Zelaya tuvo la habilidad de percibir la necesidad de un cambio y empezó a virar su discurso, con un contenido más antioligárquico. Se puede decir también que le faltó recorrer la enorme distancia entre las palabras y los hechos. Su acercamiento al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y a las políticas del ALBA despertaron en Honduras a los viejos fantasmas anticomunistas de la derecha más recalcitrante. La fuerte reacción en su contra no fue tanto por sus acciones, sino por lo que decía, por el temor de lo que pudiera hacer.

El investigador del Centro de Documentación de Honduras (Cedoh) también aseguró que desde las primeras horas del golpe de Estado las marchas y contramarchas en Tegucigalpa reflejaron la extrema polarización de la sociedad. “No es una polarización de ahora, sino como una condición que los políticos alentaron desde hace años. Y en este marco de sociedad dividida, el bloque de ultraderecha tiene la ventaja de contar con el respaldo de la alianza empresarial, mediática y militar.”

La decisión de derrocar a Zelaya fue respaldada por los dos partidos mayoritarios, el Nacional y, significativamente, el Liberal, que decide derrocar a uno de los suyos. Torres describió a los partidos políticos hondureños como “caparazones carcomidos”. Citó, como ejemplo, la cifra de votos obtenidos por los dos principales en las últimas elecciones presidenciales de 2005: el PL ganó apenas con 16 por ciento y el Nacional perdió con 14 por ciento.

Más de doscientas mil personas se movilizaron de todas partes del país para exigir la restitución del Presidente Manuel Zelaya este 4 de Julio. La escena que el gobierno de facto de Honduras envió el 31 de junio al mundo parecía perfecta, pero frente a esta convocatoria u otras convocatorias luego del golpe, no lo es, porque más de cinco mil hondureños habían colmado la plaza central de Tegucigalpa en un hermoso día de sol, pero no eran tantos como se creían. Ahí estaban con coloridos carteles ovacionando al nuevo presidente asumido al calor de las armas, Roberto Micheletti. Excepto por los militares que flanqueaban al mandatario de facto, no se veían soldados ni policías en ningún lado. Los nuevos guardianes del poder estaban en la otra punta de la capital, esperando a los miles de opositores que intentaban denunciar la otra cara de Honduras.

Aclaremos o insistamos que hasta el domingo a la madrugada, cuando un comando militar lo sacó en pijama del Palacio Presidencial y lo subió a un avión con destino a Costa Rica, a Zelaya no lo habían acusado de ningún delito formalmente, ni le habían iniciado un juicio político.

Micheletti, el presidente del Congreso hondureño devenido en dictador, advirtió que no permitirá la vuelta del mandatario legítimo. “Si el señor ex presidente de la República llega aquí se tendrá que enfrentar con las diferentes órdenes de captura que tiene de parte de la Corte Suprema de Justicia, de los juzgados y de la Fiscalía”, amenazó el hombre, escoltado por la cúpula militar. Pero este Domingo Zelaya a dicho que iba a volver a su país a recuperar su poder y si lo lograra, es decir no lo matan o lo encierran en el camino de regreso, deberá enfrentar un Congreso, un Poder Judicial y una Fiscalía Nacional controlados por los sectores opositores, que apoyaron el golpe de Estado. Hasta el fiscal general Luis Rubí se sumó a la amenaza de Micheletti y le advirtió a Zelaya que si pisa territorio hondureño podría ser condenado a 20 años de cárcel, por 18 delitos, entre ellos abuso de la autoridad y traición a la patria.

Hasta ahora hay un total de dos muertos, 37 heridos y 360 detenidos según el balance ofrecido el viernes por el presidente del comité de Defensa de los Derechos Humanos de Honduras, Andrés Pavón. Según otras fuentes se han producido dos muertes comprobables por la represión (y algunas otras sin comprobar), pero los heridos hacienden a 200 y los detenidos a más de 500. Asimismo, Pavón reveló que se ha acercado hasta la sede de la Corte Suprema de Justicia y constató que esta fuertemente militarizada y custodiada por funcionarios del alto mando militar.

Por otro lado, señaló que la organización que preside presentó un recurso de inconstitucionalidad contra el decreto por el que se suspendió al presidente Zelaya.

"La Constitución de la República no le da facultades al Congreso de decretar la suspensión de Manuel Zelaya y eso significa que todo el comportamiento tanto del honorable Congreso como de los diputados que participaron en este golpe de Estado técnico militar son actos de naturaleza fáctica, son actos nulos", explicó.

Pavón también denunció los reclutamientos ilegales de jóvenes que serían usados como militares, el cual consideró un abuso de poder de las fuerzas armadas y del general destituido por Zelaya, Romeo Vásquez Velasquez.

A su llegada a la capital hondureña para apoyar al pueblo de esa nación y a su presidente legalmente constituido, la Premio Nobel de la Paz, la guatemalteca Rigoberta Menchú, declaró que "se ha producido un golpe de Estado en Honduras (...) por lo que "venimos a acompañar a las organizaciones de derechos humanos y a los hermanos hondureños".

Recordemos una vez más que el problema se originó cuando Zelaya convocó a una consulta popular con el fin de establecer una Asamblea Constituyente que elabore una nueva carta magna para el país. El decreto, que fuera aprobado por el Consejo de Ministros, señalaba que conforme a la ley se debería realizar “una amplia consulta popular en todo el territorio nacional, para que la ciudadanía hondureña pueda expresar libremente su acuerdo o no con la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente, que dicte y apruebe una nueva Constitución política”. La consulta se celebraría a más tardar el último domingo de junio y la organizaría el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). La pregunta que se le realizaría a la población hubiera sido la siguiente: “¿Está usted de acuerdo que en las elecciones generales de noviembre de 2009 se instale una cuarta urna para decidir sobre la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente que apruebe una nueva Constitución política?”.

El decreto señala que “la Constitución vigente no prevé un procedimiento para convocar a una Asamblea Nacional Constituyente”, razón por la que el Ejecutivo, “como una forma de practicar la democracia participativa, apela al mecanismo de la consulta popular” para saber si los hondureños demandan una nueva Constitución”.

“El resultado de la consulta serviría de legítimo fundamento para que el Poder Ejecutivo remita al Congreso Nacional (Parlamento) un proyecto de ley especial para colocar la cuarta urna en las elecciones generales de noviembre de 2009″, aclaraba ese mismo decreto, lo que le estaba otorgando la última palabra al mismo congreso para decidir sobre el resultado del mismo.

El infeliz de Micheletti dijo en una entrevista al diario “El Mundo” esto: “Yo fui nombrado por el congreso nacional que representa el pueblo hondureño así que nadie me puede hacer renunciar si yo no cometo delitos. El 80% de la población está a favor de este gobierno”, si fuera tan alta la tasa de apoyo popular no necesitaría decretar un toque de queda ni suspender las garantía constitucionales, porque la oposición no sería lo suficientemente desestabilizadora, si cada país del mundo tuviera que hacer un toque de queda porque un 20% esta en desacuerdo, todos los países vivirían bajo el toque de queda y las suspensión de garantías, pensar en los países donde el país esta dividido por la mitad, como en Estados Unidos o España. Si tienen el 80% de la población a su favor y saben que no hicieron nada malo, entonces nadie se les opondría, ni los criticaría, ni los combatiría. Pero la realidad es otra, señor Micheletti, el 20% nada más lo apoya, el resto desaprueba su accionar y por eso lo rechaza, y por eso necesita el uso de la fuerza Armada para defender tanto atropello e ilegalidad. Y si ha cometido un delito, expulsar por la fuerza a un presidente elegido democráticamente.

Si el país y los opositores al gobierno estaban en desacuerdo con la política que llevaba a cabo Zelaya, en Noviembre existían elecciones para formularse en contra, porque es el lugar donde uno debe mostrar su desacuerdo, de cualquier forma tenemos que recordar que Zelaya no iba a presentarse, con o sin Referendum, porque ya no sería presidente, su mandato terminaba ese mismo día. La verdad es que expulsar al presidente del país de madrugada y a punta de pistola, cerrar televisiones y sacar al ejército a la calle, es un golpe de Estado de manual de la CIA (y acá hay una crítica al gobierno del señor Obama. En un país con tanto apoyo militar y de servicios de inteligencia como el que tiene Estados Unidos en este país y en el mundo, ¿No sabían nada de este golpe de Estado? Es lamentable que hablen y critiquen políticas como las de Irán y Corea del Norte con tanto énfasis, según los trabajos de inteligencia que presentan diariamente, pero no salgan al mundo a prevenir a presidentes como éste por peligro de golpe de Estado. También me parece lamentable que Obama salga a criticar el golpe y siga sin decir nada de lo que pasó en Bagua). Por otro lado, haber presentado en pleno congreso una carta falsa del presidente Zelaya, con fecha de tres días antes al golpe, es un delito grave, porque se hace usurpación del cargo público, usurpación de nombre, presentación de documentación falsa, agravado por el estado de crisis institucional en que se vive, no puede dejarse de lado, y si la Corte y la Fiscalía se pronuncia con tanto énfasis en los delitos de Zelaya, ¿Por qué no dicen nada de Micheletti y el resto de personas que estaban en el Congreso o leyeron la carta? Ahí se vuelve a ver que todo esto está armado de forma burda e impune. Y por último, si todos estaban tan en contra del presidente, ¿Por qué se necesita tanta prohibición, tanta persecución, tanta represión y control? Si nadie quería un Referendum en Noviembre, ¿Por qué no dejar entonces que se haga la consulta, si iban a perder por amplia mayoría?

Este ha sido un golpe de estado y no se debe equivocar uno en pensar que fue una cosa diferente, debemos evitar caer en el error de no llamar a las cosas por su nombre, porque así se encubre la verdad y los asesinos y enanos estafadores salen ganando y el pueblo perdiendo.

28 junio 2009

Tiempo




Tiempo - HologramaBlanco

¿Este será realmente nuestro fin? Para cada uno de nosotros, pensarlo podría no ser algo realmente extraño, pero en todos los casos la incertidumbre de la respuesta nos deja un sabor amargo. La vida pasa, indefectiblemente pasa, y esa vida solo cobra sentido en el tiempo que la fracción de historia supo regalarnos. ¿Frente a qué calamidades de la vida se abre paso nuestro ser para llegar a ser? Segundos de un minuto que tanto desperdiciamos hasta que llega el momento en que ya no tenemos más tiempo que gastar y nuestros ojos se apagan para siempre, nuestro pecho se enfría y lo que hubiera sido ya no será jamás. La vida corre como un gran velocista, a nuestro alrededor sin pausa ni pereza, nosotros corremos también dentro de ella, y entre tanto correr la vida se nos pasa sin darnos cuenta.



En las viejas calles de la vida de cada uno, algunos recuerdos suelen tener mucha mas significación que otros. Mil imágenes se suceden y pasan delante nuestro como si esos recuerdos fueran un film de detalles, figuras y situaciones casi deformes que se suceden velozmente como fotogramas de una historia paralela. Pero, ¿Qué recordamos? ¿Que hicimos? ¿Por qué recordamos? ¿Quien nos recuerda? Solo la memoria y la importancia que tuvo en su día lo vivido, nos hacen darle un puesto de privilegio en nuestra "frente marchita" a lo que pasó. Ahora me acuerdo de una mañana sin fecha, una plaza verde bañada por un sol de invierno que apenas la entibiaba y un tronco centenario, esperando que el tiempo terminase con su recuerdo, recostado sobre la tierra, cansado de esperar su final, perpetuaba el minuto para devorarse sus entrañas. No debemos dejar que esto suceda en nuestras vidas. De la misma manera no podemos permitir pensar en los demás cuando todo está terminando, no debemos esperar a la muerte, sentados o recostados en el piso dejando que el tiempo se escape, no debemos ser tan solo un espectador de nuestras propias vida, debemos vivirla, vivirla de forma mayúscula, plenamente. No deberíamos perdernos sin ser recordados. Este es nuestro espacio. Un día nos miramos atentamente y nos damos cuenta que el tiempo ha dejado de ser benévolo con nosotros.



La derrota, expresada en un alarido, rompe el silencio, sólo para dejar uno aún mayor. Reconociéndonos en el silencio de la desnudez, sedimentando dolores, discrecionalmente relevados, borrando de nuestra memoria esos otros sucesos que fueron encuentro y hoy se pierden en un instante egoísta, vacío, sin sentido, pasó el minuto y nada queda. Todo a lo largo del tiempo es desprecio, cólera e indiferencia. Desvistiendo las respiraciones que se buscan, callamos, ahogados en un mundo sin razones que consumen momentos. ¿Y lo qué ha sido? ¿Y lo que será? De eso nada, solo frío e impaciente estamos dando vueltas, y las cosas cambian, buscando algo que permanezca después que pase el tiempo. ¿Cuántos cadéveres pueden encontrarse en un río de latinoamerica en seis hora? ¿Cuántas violaciones a los derechos humanos se desconocen en una hora? ¿Cuántos mueren de hambre en un minuto en el mundo? Eso es tiempo, en esas muertes, atropellos, abusos y violaciones también se cuenta el tiempo por estas regiones donde el "primer mundo" queda de modelo, allá lejos.

En contra de lo que muchos creemos, la vida no tiene más hilos que aquellos que puede tener cualquier pequeño títere, ni más caminos que los que anduvimos recorriendo hasta ahora. Y nos reconocemos en el oscuro de nuestra sombra, en lo oscuro de nuestra persona, perdidos, en el abismo de nuestras miradas, desconociendo certezas, intentando absurdamente alcanzar esos sueños que soñamos hace tiempo, vamos en el tiempo como naufragando en un gran océano. Secuestrando los rubores que sangran, el espacio que contienen, para envolver la incertidumbre que abraza el instante nos hacemos parte de otra sustancia mayor a la nuestra.






Y si acaso con el transcurrir del tiempo aún permanece muy escondido en nuestra memoria algún recuerdo no grato, el olvido producto del transcurso del tiempo lo corroe todo, desmenuzándolo sin piedad, hasta que las briznas que conforman las cosas estallan provocándonos grandes daños.

¿En qué momento estamos? Ocasión donde todo puede ser posible, instante de las cosas que como sueños son y nos alcanza y como sombras se aparecen y se pierden en el efímero firmamento de los sucesos que en un instante se desvanecen y como recuerdos algunas veces permanecen, sueños que no parecen que fueran de uno. Tiempo, desarrollo de las cosas, el punto de expulsión e intriga que da paso al universo.



Un día no muy lejano llegamos a la conclusión, que la vida sigue siempre pase lo que pase. Quizás algunos lo vean desde otra perspectiva. ¿Vale hablar en una entrada como esta, del terror y el dolor que nos provoca el paso del tiempo y sobre todo la proximidad de la muerte? Nada nos resulta ajeno, ni pasajero, aunque no tengamos cercanía con alguna catástrofe, no con una vejez prematura, ni con algún enfermo terminal, estas cosas también son importantes para nosotros, porque nadie está exento de sufrir un accidento o de morir en la próxima hora que llega después de esta.



Sol y sombra, frío y caliente, la vida está llena de dualidades y en el fondo quizás nosotros tan solo seamos mellizos de nuestras propias ilusiones. Porque tal vez somos clones de nuestros propios pensamientos y en ellos nos perdemos, perdiendo dentro de ellos al tiempo. Si dejáramos volar libremente la imaginación nos llenaríamos de regocijo y de angustia, y este mundo se volvería aún más un mundo de dudas calamitosas. ¿Qué pasaría si…? Esa maldita pregunta que nos hace sufrir tanto. Creo que la humanidad hace tiempo perdió su dualidad, en algún recodo de algún desconocido camino que nadie puede recordar.

La vida es una sola, con sus matices, alegrías y sinsabores. Justificamos nuestro paso terrenal queriendo dignificar la vida, dándole una razón, un sentido, pero casi siempre olvidamos esto y desperdiciamos nuestro tiempo en superficialidades.

No se trata de vivir de cualquier modo, claro que no. Quizás, porque caminando por los estrechos bordes que separan la vida de la muerte, no importan tanto los detalles de cada instancia que nos toca enfrentar. Importa el todo en su conjunto. Estamos ante una divisoria de aguas entre quienes apuestan por un modelo de mundo que agranda los espacios de vida y otro modelo que lo achica. Ambas actitudes, están en la naturaleza de cada modelo y en cada uno de nosotros. ¿Qué vamos a elegir ahora? Preferimos achicar el mundo o hacerlo más grande. ¿Sabemos que para que el mundo sea grande necesitamos de cada una de las personas que en el habitan?

No hay tanto tiempo como creemos, por lo tanto no tenemos que desperdiciarlo en discusiones sin sentido, viviendo “cómodamente” y escondiendo la cabeza en la tierra. Y aunque algunas cosas se olviden indefectiblemente y otras no, debemos vivir con todo valor y entereza. Con cada una de las vueltas que dan las agujas del reloj, no solo nos acercamos a la muerte, sino también vamos perdiendo recuerdos, caminos, sucesos, personajes, amigos, enemigos. En definitiva, todo se reduce a este instante y a lo que pueda hacer yo con él (¿Qué harán los demás con este minuto que ya comienza? ¿Lo mismo de siempre? Perderlo al final de cuentas) Que será de lo que somos, dónde estará la vida que pudo haber sido y no fue, la que era grandiosa o la que era un infierno, esa vida que hubiera sido perfecta o más desquiciada que esta. ¿Dónde está toda mi familia pasada y futura? “Será lo que deba ser o no será nada”. El azar juega siempre a la ruleta rusa con nuestra existencia, nosotros solemos tomar el arma por la culata y apuntar con firmeza a nuestra cien, sin que nos tiemble el pulso, sin que sepamos muy bien que estamos haciendo, o por qué lo estamos haciendo. Me da tantas nauseas este andar delirante, este paso del tiempo que casi siempre vomito sin reserva. Tic tac, tic tac y todo se va descomponiendo, el tiempo se va degenerando hasta morir. Soy lo que soy y eso duele tanto, como le duele a cada ser que frente a mí se para y piensa en todo esto que está pasando. ¿Dónde estará la noche clara el día oscuro, la nada presente, el vació prometido? La hora que viene podrá develarme el misterio tan bien como me lo develó esta hora que paso recién.

Mejor comenzar a vivir y hacerlo bien. El tiempo se esfuma entre las manos, bajo nuestros pies, en cada paso que damos se suceden y pierden infinidad de momentos, pensamientos e historias. Jugamos con la historia de una manera que no asombra a nadie, estamos tan acostumbrado a perderlo todo, a lastimarlo todo, a olvidarlo todo, que vivimos sin responsabilidad alguna, sin que a nadie le importe realmente, solo hay que cumplir horarios, marcar tarjeta, crecer según las leyes del mercado y después que Dios se apiade de nuestra alma. Ya en nuestro pensamiento no hay mañana verdadero, no hay palabras, no hay remordimiento, no queda nada, absolutamente nada. Siempre podemos comenzar de nuevo si queremos.

Que la vida no sea un hiato entre las dos comas que se dan en la eternidad en donde escribimos nuestra historia. No nos detengamos demasiado tiempo a pensar en lo que vendrá, porque el alba llega demasiado rápido para hacer algo con ello y corremos el riesgo de perderlo todo. No nos opongamos al reto de cambiar las cosas, de torcer nuestro destino, contamos con el tiempo, que no nos juegue en contra. Controlemos el egoísmo para que todo sea posible, para no perder en cuestiones miserable cada minuto que se nos ha entregado, seamos coherentes con nuestro tiempo y hagamos cosas que valgan la pena, que nuestras decisiones nos hagan realmente grandes.

El tiempo es lo más precioso que tenemos, no lo perdamos debatiendo tantas cuestiones sin sentido y trascendencia, no perdamos el tiempo sin tenerlo en cuenta, porque después será tarde y no podremos hacer otra cosa más que ver como el mundo, el tiempo y lo que somos desaparece. ¿Cuánto tiempo habremos dedicado a lo largo de los años a ver pasar el tiempo sin ser concientes de ese paso? Mientras el reloj inmutable, fijo, atónico, distante y estático sigue su procesión por dentro mientras por fuera pareciera que las cosas siguen igual nosotros vamos muriendo y perdiendo. El tiempo es implacable y no perdona a nadie. El tiempo todo transforma, en el tiempo las cosas se ordenan o pueden ordenarse si dirigimos nuestros actos de forma acertada. No dividamos nuestro tiempo como lo hace el sistema, es decir, como si fuera una división del trabajo, porque solo con ello conseguiremos empobrecer nuestras vidas a niveles insospechados. Cuanta más libertad le damos al negocio, más vida perdemos con eso.

Tiempo, duración, época, estación, edad, oportunidad que se aprovecha o pierde, coyuntura que sorpresivamente surge y por igual se evapora dejando solo el rastro leve de algo que pudo haber sido y no fue. El tiempo debe respetarse, como la verdad historica, usarla a capricho o fabricar la historia a capricho no conduce a ningún resultado bueno. Por eso, al reconocer que siempre somos parte de esta tragicomedia que es la vida, debemos animarnos a decir estas cosas y a intentar cambiarlas.

Que el tiempo sea entonces "honrar la vida"...


21 junio 2009

Obama/Ya no espero



Obama/Ya no espero - HologramaBlanco

A lo largo de la vida todos hemos esperado algo en algún momento. Hemos esperado a que termine el año para irnos de vacaciones, esperado a que llegue ese tren que venía con retrazo, esperado ese beso lleno de pasión de la persona que nos gustaba tanto, hemos esperado por esa carta que nunca llega, por es palabra que nos gustaría escuchar, hemos esperado tantas cosas y tantas otras más vamos a esperar para que la vida nunca deje de tener sentido y dirección, pero tenemos que entender que tarde o temprano uno debe dejar de espera y debe dar lugar a las definiciones, a las concreciones, y ese momento de conclusión ha llegado desde mi punto de vista para el señor Obama.

Hace algunos meses, con la asunción de un nuevo presidente en Estados Unidos, esperanzados hemos puesto nuestras ilusiones y nos decidimos a esperar que las cosas cambiaran de una buena vez y para siempre, después de estos meses podemos decir que nuestra espera ha sido en vano, porque todas esas promesas de campaña se han ido lentamente desmaterializando, explotando como explotan pompas de jabón en el aire, sin que nada de aquello quede a la vista.

Si dudamos de esto, que pensarán las miles de víctimas que se producen día a día en Afganistan, producto de las operaciones que las Fuerzas Especiales de Estados Unidos y la OTAN realizan parecen no importarles a los medios de comunicación más importantes del país y del mundo, y mucho menos a Obama. Por ejemplo, en los graves sucesos que se dieron el mes pasado, cuando ataques aéreos de “precisión” de las Fuerzas Especiales de Estados Unidos, provocaron una proporción de heridos, en relación con los civiles asesinados durante los bombardeos de alrededor de 3 a 1, no se han escuchado demasiadas voces de condena y rechazo. Sobre esto podemos decir que Obama, después de 100 días de jurar en su cargo todavía no tiene una estrategia clara con respecto a esta región y las muertes de civiles se van sumando de a cientos. Ni con Irak, ni con Afganistán y mucho menos con Pakistán se sabe que hacer. En Pakisáan el país se está desintegrando dramáticamente (ver la cantidad de desplazados y refugiados en su frontera, el hambre, la represión y todos los muertos y heridos que hay hasta ahora). Pensemos en la gravedad del asunto y pensemos también esto otro, que pasaría si algún grupo fundamentalista se hiciera con el poder del país, más precisamente con las armas nucleares. India intervendría inmediatamente y de la misma manera lo haría Estados Unidos, a partir de ahí mejor no pensar en nada más, porque dudo mucho que pueda haber un mañana después de ese día. Para ver la confusión de Obama, el había prometido trasladar el esfuerzo de Irak a Afganistán (algo que no tiene sentido, pero que lo iba a hacer) y hasta ahora sólo ha anunciado el envío de 17.000 solados más a ese país, pero tampoco los termina de mandar nunca. Bush invadió Irak con 150.000 hombres en dos semanas, lo que me hace pensar que movilizar 17.000 soldados no llevaría más de tres días si hubiera realmente una decisión política y presidencial de hacerlo.

En medio de estos conflictos, habría que sumar ahora el de Iran y sus cuestionadas elecciones, pero más allá de algunas condenas, de pedirles a los ciudadanos del mundo que no viajen a Iran no se hace mucho más, esperan a ver que pasa con las revueltas, intentando llevar agua para su molino y evitar que luego se los critique o acuse de intervenir en otras soberanías. Total, los muertos son siempre de otros y si el actual presidente de Iran es destituido, mejor aún, han gastado tantos miles de millones para desestabilizar ese gobierno, que si cae en las revueltas que ellos mismos fomentan siempre, está todo más que bien. Dentro de este panorama las autoridades estadounidenses solo se limitan a hablar de la gripe porcina (que decididamente ha sido la bomba de humo que todos los gobiernos han utilizado para esconder los verdaderos problemas de la tierra). La prensa internacional hace eco de estas palabras, claro esta, pero no así se hace cargo de los muertos de Afganistán, Irak, Pakistán, Bagua, ni por la dramatica situación de cientos de millones de personas a lo largo del mundo.

En estos meses Barak Obama anunció que mantendrá, aunque "con modificaciones", los controvertidos tribunales militares para juzgar a detenidos sospechosos de terrorismo en la carcel de Guantánamo, instalados por su predecesor, George W. Bush, algo totalmente condenable y detestable, como todo lo que hacen los gobiernos norteamericanos. Y como si esto fuera poco ha dado marcha atrás a su anunciada decisión de permitir la publicación de fotos con imágenes de tortura a los acusados de terrorismo en cárceles de Estados Unidos. Después de "reflexionar", el gobierno demócrata concluyó que no puede prescindir de las llamadas comisiones militares para juzgar a algunos de los 240 prisioneros que, sin proceso, siguen en la carcel norteamericana de tenebrosa fama. "[Este camino] es la mejor manera de defender nuestro país mientras mantenemos nuestros valores más importantes", sostuvo un comunicado firmado por Obama, quien en campaña electoral había prometido terminar con esos tribunales, a los que Amnistía Internacional considera violatorios de los derechos humanos y del Estado de Derecho mismo.

Tim Geithner, el secretario del Tesoro, no sabe que hacer, o mejor dicho, si sabe y elige hacer lo mismo que siempre para que nada cambie. Siempre ocurre igual: cuando se choca con la economía, el progresismo se termina. El plan Geithner, que plantea dedicar tantos miles de millones de dólares para salvar a la banca, es sustancialmente igual al que diseñó hace seis meses Paulson. En ambos casos se trata de limpiar la basura de las entidades financieras con el dinero de los contribuyentes sin recibir nada a cambio. La única diferencia es que Geithner lo hace más rebuscado, suponiendo que tal vez así pase desapercibida su verdadera naturaleza. Comienza por llamar préstamos y títulos heredados a los que hasta ahora se denominaban tóxicos, y continúa por dar entrada en la operación al sector privado en condiciones muy ventajosas. Curiosamente, los hasta ahora denostados hedge funds y fondos de capital riesgo se convierten en los protagonistas y también en los posibles beneficiarios del invento. Como consecuencia de este patético plan, el "test de estrés" de los bancos parece otra solución a la japonesa para salir de la crisis, y de esta manera, injusta y erradamente se deja funcionando a los bancos zombis que son los responsables del problema, a que sigan zombis y participando del mercado financiero. No ha tomado una medida radical realmente (aunque los republicanos lo acusen por eso), porque ni los deja caer, ni los nacionaliza, solo les inyecta millones hasta que salgan de problema que ellos crearon y así todo vuelva a la normalidad. Claro está, no se le puede dar dinero a los que fueron responsables de la gran estafa que se dio en el mundo entero, sería premiar el error y la estafa con más estafa y error. Lo único que se hizo es nacionalizar algunas grandes firmas, aunque tampoco quieren admitirlo, para que no se los tilde de "socialistas", la estupidez humana no tiene precio, para todo lo demás existe Mastercard y el gobierno norteamericano. Recuerdo cuantas veces los gobiernos de los Estados Unidos y los organismos financieros internacionales como el FMI o el BM criticaban a los ministros de economía argentinos por hacer lo que ellos hoy hacen con tantas “luminarias”.

Por otro lado, el presidente afirmó que una Corea del Norte provista de armas nucleares plantea una “amenaza grave” al mundo y que no puede concretar su propia seguridad construyendo armas ilegalmente. Tratemos de entender lo que dijo, "los antecedentes de Corea del Norte de amenazar a otros países y propagar la tecnología nuclear por el mundo significan que no deba ser reconocida como una potencia nuclear legítima", “Buscaremos enérgicamente la desnuclearización de la península coreana”, “Dado su comportamiento en el pasado, dada la manera beligerante en que está amenazando constantemente a sus vecinos, no creo que haya duda alguna de que eso sería una situación desestabilizadora que implicaría una amenaza profunda no sólo para la seguridad de Estados Unidos sino para la seguridad del mundo”, agregó. Yo a veces me pregunto si realmente no somos idiotas por permitir que nos engañen tanto, que nos digan tantas incongruencias, contradicciones, órdenes y direcciones. Recordemos siempre que él único país que ha utilizado una bomba atómica a sido Estados Unidos, debería recordarlo el señor Obama y entonces desarmar su arsenal atómico, si cabe alguna duda revisar sus antecedentes, como tan bien nos dice él que debemos hacer para condenar un país que quiera tener una bomba atómica o algún arma de destrucción masiva. Yo creo que el mundo debería por todos los medios y "enérgicamente” desnuclearizar" a Norteamérica, aún más por su comportamiento en el pasado, por la manera beligerante en que ha amenazado constantemente a sus vecinos y ha hecho efectivas sus amenazas.

Y mientras las sangre fluye en el amazonia debido a las acciones genocidas de un aliado político de Estados Unidos como es Alan García, el régimen de Obama no emite ni una sola palabra de preocupación o de protesta ante una de las peores masacres de civiles en esta década perpetrada por uno de sus más cercanos aliados en América Latina. Ese extraño silencio que se cierne sobre la Casa Blanca realmente no sorprende, pero el habitualmente hablador de Obama, experto en recitados acerca de la diversidad y la tolerancia y alabar la paz y la justicia, no puede encontrar en su secuencia de frases preparadas, una sola para condenar la matanza de decenas de habitantes indígenas de la Amazonía peruana. Cuando se cometen graves violaciones a los derechos humanos en América Latina, Estados Unidos respalda a un presidente- cliente que sigue las fórmulas de Washington de "libre comercio", desregulación de la protección del medio ambiente y hostilidad hacia los países anti-imperialistas. Obama antepone la complicidad a la condena.

Yo, como todos, también espero algunas cosas. Entre ellas que alguna vez Estados Unidos deje de actuar de la manera impune en que lo hace, que el mundo deje de usar de guía a un país tan oscuro y despreciable como ese, que el dólar deje de ser la moneda con que cada uno de nosotros soñamos, que el sistema capitalista deje de enfermar nuestros corazones y corromper nuestras decisiones, que no prime siempre en nuestras decisiones el negocio y el negociado, porque hay mucho más en el mundo que aquello que nos dejan ver.

Que espero mucho, eso es seguro, y que la mayoría de mis esperas y deseos son meras utopías, también es correcto afirmarlo, pero sigo esperando sin embargo todo, porque no dejo de creer, ni de pelear, ni de pensar lo que sucede, lo que pasa y sobre todo, lo que debería pasar para que esto cambie. Espero, y no me importa esperar si mientras tanto sigo haciendo, comprometido con mis acciones y decisiones. Pese a esto, y sin contradecirme, digo con fuerza que ya no espero nada de Obama, porque día a día me demuestra con su forma de actuar y hablar que solo vino a mentir en su presidencia. El día se acaba y las cosas siguen igual que siempre.


15 junio 2009

Terrorismo de Estado/Bagua



Terrorismo de Estado/Bagua - HologramaBlanco

!Culpable! ¿Quién es el culpable? ¿Quién puede decir que en el mundo se vive en democracia y se respetan los derechos de la ciudadanía? ¿Quién puede decir que muchos presidentes no son asesinos? ¿Quién puede decir que el terrorismo de Estado no existe? ¿Quién puede creer que el sistema monopólico mundial no sigue funcionando y extendiendo sus tentáculos sobre América y el Mundo? Que sus respuestas no los confundan, ¡Hay idiotas en todos lados! Como los que podemos encontrar en el gobierno de un país latinoamericano limítrofe con Chile y Bolivia, donde el presidente, los ministros, sus secretarios, el jefe de policía y del ejercito, todos enfermos y miserables dicen cumplir con la ley, ¿pero con qué ley?, con la democracia, ¿pero con qué democracia?, con los derecho humanos, ¿pero con qué derechos humanos?, con el orden, ¿pero con qué orden, destinado a quien, con qué sentido? Yo me pregunto a quienes representan, ¿Al Pueblo o a las Empresas? Nuevamente el ser o no ser entra en escena y nos hace pensar, o volvernos idiotas, nos hace actuar o paralizarnos por completo.



Para que nadie se ofenda, mejor vamos a decir lo siguiente, que esta admonición es lanzada al aire sin rumbo fijo, sin destinatario preciso; porque a cualquiera le cabe el traje y, si quiere, se lo puede poner, no por obligación o a la fuerza, sino por “honestidad brutal”. ¿Cómo podemos negarlo? Un presidente que actúa así es un idiota aún más si cree que siguiendo ciertos métodos y caminos no va a terminar como otros presidentes anteriores, con la sociedad detrás negando todo o desconociendo todo para quedar eximida de responsabilidades y culpas. Las manos de todos se manchan cuando la sangre del Pueblo es derramada, “… ya vas a ver, las balas que vos tiraste van a volver…”, nadie se salva de eso. En los Pueblos del mundo donde el suelo se riega con la sangre de su Pueblo crece muerte, desigualdad, ricos, pobres, sombras y nada, el futuro se oscurece y nuestra esperanza se hace fuerte en los tímidos gritos de los que nunca temen seguir peleando por el bien de todos “… en la selva se escuchan tiros, son los armas de los pobres, son los gritos del latino…”.



Para entrar más en tema, sin nombrar todavía a nadie, y con la intención de mostrar lo parecido que es todo en los países del Tercer Mundo, voy a contarles la historia de un presidente cualquiera, que dirige los destinos de un país subdesarrollado y que llego al poder solo para conseguir hacer posible sus delirios de grandeza, para robarle millones de dólares al Estado, para enfrentar sus enemigos y miedos con la fuerza pública y para ocultar las verdades que puedan comprometerlo de alguna manera. Lo que pasa en este caso es que este presidente con sus sueños millonarios quiere hacer negocios con las tierras que le pertenecen por protección y derecho a los indígenas de cierta zona de Latinoamérica. El Señor presidente quiere quedarse con todo, para eso firma decretos que expropian sin ninguna restricción u oposición las riquezas que en esa tierra se encuentran, desconociendo los derechos de sus legítimos propietarios, las leyes y tratados nacionales e internacionales. Como los que allí viven se niegan a entregarles así nomás lo que es suyo, el poder manda a reprimir sin medir fuerzas ni consecuencias, sin importar quien viva o quien muera. Para esto el presidente necesita la ayuda del resto de esa banda de mafiosos, mercenarios e hipócritas que forman, necesita de la ayuda de una Ministra del Interior que gusta del abuso del poder y de hacer oídos sordos de los reclamos del pueblo, con aires fascistas o represores ordena operativos demenciales. Ministra incompetente y parasitaria como muchos otros ministros del gabinete que no actúan como deberían y son responsables de las barbaridades que suceden. Si a estos sumamos otro jefe de policía represivo y corrupto que gusta del gatillo fácil y de las promesas de cargos, dinero y poder que el presidente le promete, si también sumamos un grupo de soldados y generales sádicos que matan sin miramiento creyendo estar peleando una guerra que nunca se atreven a pelear y que saben que nunca van a ganar, tenemos lo que paso en Bagua. Con la complicidad de los medios que tapan todo el asunto a la población de su país y del mundo, y el apoyo del resto del partido político oficial y de los partidos de la oposición que no cumplen su papel y son cómplices de estas decisiones advertimos que la situación es dificil.



Ante este escenario ¿No seríamos idiotas si no dijéramos nada, si no condenáramos, si no pidiéramos un castigo ejemplificador al instante? Los poderes coloniales pueden tener muchas intenciones, pero ellas son todas malas, no puede defenderse, ni comprenderse ninguna. Pueden advertirnos directa o subliminalmente que si no somos chicos buenos y los apoyamos nos puede ir muy mal, como les fue a los luchadores indígenas que perdieron la vida en Bagua, pero esas advertencias de muerte y represión no pueden desviar la mirada del problema de base, de la cuestión de fondo que se esta dirimiendo. Ni podemos ser indiferentes ante la matanza de tantos hermanos amazónicos.



Un pacto de muerte y terror se cierne siempre ante estos episodios, donde las verdades su ocultan, los intereses se reclaman, los dividendo se exportan y nada queda, ni nada pasa luego que estos hechos se suceden. El pacto de silencio y complicidad entre la prensa y los grupos de poder, sean políticos, empresariales, de las Fuerzas Armadas está firmado hace tiempo y se hace efectivo siempre que sea necesario. Si algún cabo queda suelto o no se consigue todo lo que se pretende vienen los aprietes, las persecuciones de los líderes sociales. No podemos no hacer nada otra vez, mirar hacia otro lado o creer que con escribir algunas palabras alusivas al problema, poniendo bellas intenciones en el monitor o el papel vamos a hacer algo. Debemos ir a donde está el problema y donde realmente podemos hacer algo con el mismo. La calle es el primer lugar donde debemos estar, junto a los marginales, los perseguidos, los reprimidos.



En la amazonía peruana viven 1509 comunidades nativas, su existencia data de siglos, hasta milenios, no son comunidades recién formadas o constituidas. Ellos estaban allí aún antes que los españoles llegaran a América, antes que las guerras de independencia latinoamericanas dieran origen a estos países tragicómicos, antes que los miserables presidentes que nos han gobernados destruyeran nuestro futuro. En estas 1509 comunidades no contamos con aquellas que por decisión propia viven alejados de todo contacto occidental, pero que deben ser reconocidas, escuchadas, protegidas, como las áreas donde viven.



El enfrentamiento que sucedió en Bagua es la “Crónica de una Muerte Anunciada”, mejor dicho, de un estallido social anunciado que comenzó de esta manera hace ya un par de años:



En Noviembre de 2007: García publica en el diario "El Comercio" sus tan inteligentes artículos "El perro del hortelano" y "El perro del hortelano II", donde aclara que: “El primer recurso es la Amazonía. Tiene 63 millones de hectáreas y lluvia abundante. En ella, se puede hacer forestación maderera especialmente en los 8 millones de hectáreas destruidas, pero para eso se necesita propiedad, es decir un terreno seguro sobre 5.000, 10.000 o 20.000 hectáreas, pues en menos terreno no hay inversión formal de largo plazo y de alta tecnología. Ahora solo existen las concesiones que dependen de la voluntad del Gobierno y del funcionario que puede modificarlas. Por eso nadie invierte ni crea un puesto de trabajo por cada dos hectáreas como debería ser; ni hay elaboración de la madera y exportación de muebles. En su mayoría, esas concesiones rapiña solo han servido para sacar la madera más fina, deforestar y abandonar el terreno. Por el contrario, la propiedad formal por grandes empresas colectivas como los fondos de pensiones permitiría hacer inversiones de largo plazo desde la siembra hasta la cosecha años después. Los que se oponen dicen que no se puede dar propiedad en la Amazonía (¿y por que sí en la costa y en la sierra?). Dicen también que dar propiedad de grandes lotes daría ganancia a grandes empresas, claro, pero también crearía cientos de miles de empleos formales para peruanos que viven en las zonas más pobres. Es el perro del hortelano".

El 12 de diciembre de 2007: García pide al Congreso facultades para legislar (sacar decretos legislativos) temas referentes a la implementación del TLC (Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos).

El 19 de diciembre de 2007: El Congreso le da las facultades que pidiera para firmar decretos, el artículo 2 aclara que: el contenido de estos decretos se limitará a lo concerniente al TLC y las facultades son por seis meses.

El 28 de junio de 2008: Antes que terminara el plazo de facultades saca una cantidad de Decretos Legislativos inusitada y de un alto riesgo para la paz social y los intereses reales del país.

Entre septiembre y agosto 2008: empiezan los pueblos indígenas a mostrar su rechazo a los decretos firmados por el presidente. Voces se alzan mostrando su rechazo, el malestar comienza a sentirse en el ambiente.

En Agosto 2008: Los pueblos indígenas se movilizan activamente, declaran paralizar sus actividades (AIDESEP agrupa a 1.350 comunidades nativas): el Congreso derogó el DL 1015 (la "Ley de la selva", que permitía comprar, con el acuerdo de tres personas, toda la propiedad de la comunidad. También la Defensoría del Pueblo presentó una demanda de inconstitucionalidad contra este decreto) y el decreto 1073. El presidente del Congreso, Javier Velásquez Quesquén, dice que conformará una comisión para evaluar los decretos legislativos.

En Diciembre 2008: La comisión del Congreso presentó su informe, pero Velásquez Quesquén dice que lo presentará el 1 de febrero, ya que los congresistas estaban de vacaciones.

El 1 de febrero de 2009: Llegó el día del plazo acordado, pero no pasa nada, Velásquez Quesquén no dice nada, de lo prometido ni noticias. La falta de respeto y de cumplimiento de funciones son mayúsculos.

El 12 de marzo de 2009: AIDESEP envía cartas a Velásquez Quesquén y al premier Yehude Simon recordándole cual había sido su compromiso.

El 9 de abril de 2009: No hay respuesta alguna de las autoridades, pasó un mes de presentada la carta pidiendo que se cumpla con lo prometido, y tres meses en que Velásquez Quesquén se comprometiera a presentar un informe sobre los decretos firmados por el presidente. Ante la falta de respuesta y de atención los líderes indígenas acuerdan iniciar con la paralización total, pero restringiendo la protesta al interior de sus comunidades.

El 18 de abril de 2009: Los indígenas deciden radicalizar la protesta. Simon solo se limita a decir que las propuestas son meros caprichos de los indígenas.

El 20 de abril de 2009: Hay una reunión en la PCM. Simon se comprometió con AIDESEP a formar una comisión multisectorial (Poder Ejecutivo y AIDESEP) para revisar los decretos, pero ante la prensa Simon dice que firmará la resolución para esa comisión multisectorial cuando se levante el paro.

El 24 de abril de 2009: Velásquez Quesquén dice que presentará el informe de la comisión multipartidaria, el que prometiera presentar para el 1 de febrero y jamás presentara, pero para ser presentado antes debía ser aprobado por la junta de portavoces. La junta de portavoces no aprueba el pase a pleno, por lo que queda truncada la presentación en la forma prometida. El presidente Alan García no dice nada del problema, pero mientras el conflicto se radicaliza él se junta con el dueño de la empresa petrolera Perenco, concesonaria de un lote en la región Loreto que estaba bloqueado por los indígenas.

En la última semana de abril: Tarapoto y Yurimaguas se unen al paro. La representación y unión de los indígenas es total.

El 4 de mayo de 2009: Con apoyo de la Marina de Guerra, dos barcos lograron atravesar el bloqueo del lote de la empresa Perenco, después de disparar contra los indígenas. De estos hechos no se registran muertos, pero puede vislumbrarse la metodología del Estado para torcer la lucha indígena.

El 9 de mayo de 2009: el Gobierno declara en emergencia distritos amazónicos de 5 regiones del Perú. Pero, ¿Qué emergencia puede declararse? ¿Cuáles son esas emergencias? Debemos aclarar que el Estado de emergencia se da en caso de perturbación de la paz o del orden interno, de catástrofe o de graves circunstancias que afecten la vida de la nación. El legitimo reclamo de los indígenas y su lucha no afecta la vida de la nación.

Del 11 al 13 de mayo de 2009: Pizango se reúne con Simon pero no llegan a ningún acuerdo.

El 15 de mayo: Pizango apela al derecho a la insurgencia. Simon, viejo defensor de la lucha armada en el pasado lo critica por eso mismo, olvidando sus orígenes y luchas.

El 16 de mayo: Alan García dice: "la selva es de todos los peruanos y no sólo de un grupo". Ese mismo día los dirigentes indígenas se reúnen con la Defensoría del Pueblo y anuncian que la protesta será dentro del Estado de Derecho.

El 19 de mayo de 2009: El D.L. 1090 (ley forestal y de fauna silvestre) es declarado inconstitucional por la comisión del Congreso, su derogatoria entonces ahora tendría que ser debatida por el pleno del Congreso.

El 22 de mayo de 2009: Rosario Fernández denuncia a Pizango por rebelión, sedición y conspiración y dice: "Hemos escuchado los argumentos del señor Pizango y no parecen de un nativo desprevenido" (¿?).

El 4 de junio de 2009: Se suspende el debate de la derogatoria. Mauricio Mulder interpuso una cuestión previa para suspender el debate y la votación sobre esa ley hasta que la comisión multisectorial remita un informe sobre los decretos cuestionados. Ese mismo día la Defensoría del Pueblo presenta una demanda de inconstitucionalidad ante el TC: el DL 1064 vulnera los derechos constitucionales de propiedad de la tierra y de consulta previa de los pueblos indígenas.

Y llegamos al 5 de junio de 2009: A las 5:00 de las mañana se inició un operativo policial en Bagua, ordenado por la Ministra del Interior (Mercedes Cabanillas) para restablecer, según ella, el orden en la zona del conflicto. En dicho operativo participaron 639 agentes de la Dirección de Operaciones Especiales (Diroes) de la Policía y personal del Ejercito. Entonces según puede saberse según diferentes fuentes (menos las del gobierno claro está) la matanza se inicio a las 5 de la mañana y comenzó con disparos de armas de fuego y granadas lacrimógenas disparadas desde helicópteros por policías para desalojar a los nativos parapetados en la “Curva del Diablo”. Como ya hemos dicho los nativos tomaron esta medida porque Alan García Pérez emitió varios Decretos Leyes inconstitucionales, cuestionados por 2 comisiones del Congreso y por la Defensoría del Pueblo. Además violaba dispositivos internacionales y no habían sido consultadas con los afectados. Los cuales, consideraban que les iban expropiar sus tierras y devenían en leyes provocadoras debido a que Alan García Pérez meses antes había puesto los ojos en las tierras de los nativos para venderlas. En la confusión del asunto no se sabía qué había pasado con las victimas, ya que hubo incontables muertos y heridos por parte de los nativos, que estaban siendo quemandos, que los estaban tirando al río con el fin de desaparecerlos, que en los hospitales no dejaban entrar a periodistas y familiares para confirmar la cantidad de heridos y que había varios policías muertos. Algunos periodistas enviados a Bagua establecen este cronograma de acción: primero, algunos policías emboscan y disparan contra los indígenas; luego, algunos nativos arrojan sus lanzas contra aquellos, y los matan. Después se apoderan de las armas de los caídos y con ellas contraatacan. Al poco tiempo de iniciado el procedimiento el Hospital de Bagua colapsó mientras en la ciudad se escuchaban pasar las balas. En el nosocomio de Utcubamaba ingresaron en la primera hora unos 50 heridos, entre nativos y policías, informó el presidente regional de Amazonas, Óscar Altamirano, en diálogo con Radio Capital. En tanto, el hospital de Apoyo N° 2 de Bagua colapsó por la cantidad de lesionados que ingresaron sin que pudieran ser contabilizados. Cerca de las 13:00 horas cesaron los enfrentamientos entre la Policía y los nativos. Aunque algunos enfrentamientos duraron un poco más en los alrededores. Actos como estos son bien preparados por las fuerzas de choque y represión, nada esta librado al azar, por lo tanto, estas fuerzas van debidamente preparadas, cuentan con chalecos antibalas, cascos, tobilleras, rodilleras y coderas, metralletas, bombas, A.K.M, lacrimógenas, cámaras infrarrojas, tanquetas, helicópteros, escudos protectores y un plan de inteligencia previo para cumplir con la orden. Los nativos que portaban arcos y flechas no tienen forma de enfrentarse a este poder destructivo, el saldo sin confirmar fue de 24 policías muertos y entre 50 y 400 indígenas muertos, la cantidad exacta no puede establecerse ahora porque hay muchos desaparecidos todavía. Mientras esto sucedía en Bagua, Alan García Pérez y Yehude Simon Munaro se paseaban en provincias revisando un centro de salud y una futura irrigación, actitud totalmente irresponsable. Por otro lado, los apristas en el parlamento acompañados con los de Unidad Nacional y fujimoristas, desde días atrás, se empeñaban en hacer cualquier cosa para no derogar el Decreto Ley 1090, materia del descontento popular en la selva. Ese mismo día continuaban con esa conducta.



Con este acto Alan García ha vuelto a manchar de sangre sus manos, pero hay un comportamiento recurrente en el presidente de aplacar a sangre y fuego cualquier tipo de protesta. Esto se remonta al Frontón y durante este gobierno con la complicidad de sus ministros como Yehude Simon o Mercedes Cabanillas, allí tenemos los casos de las muertes de civiles y campesinos en el bosque de Pomac, en Barranca, en Ayacucho y ahora la masacre de policías y nativos amazónicos en Bagua. Además firmaron en su actual período el decreto que permite a las fuerzas del orden abrir fuego contra civiles y les garantiza impunidad.



El gobierno de Alan García insiste en vender su propia y única versión de los hechos de la Selva. A ello contribuye que la zona selvática es un lugar de difícil acceso. El gobierno está utilizando la muerte de miembros de las fuerzas policiales para indisponer a la ciudadanía contra los nativos. Esta es una actitud que debe ser denunciada inclusive ante los organismos internacionales.



Jamás ha estado en peligro el Estado peruano, por lo tanto no tiene por qué haber una unión de todos los políticos en contra de los nativos amazónicos, ni mucho menos declarar la zona en emergencia y mandar toda la fuerza a reprimir de la manera en que lo hicieron. En ningún momento ha estado en juego el régimen democrático. Esa es una mentira de Alan García y sus ministros para lograr sentimientos de solidaridad. Lo que hay es la insistencia irreflexiva y prepotente del doctor García en unos decretos legislativos que sólo favorecen a intereses económicos que nada tienen que ver con el pueblo del Perú.



Lamentablemente, con un errado concepto de progreso, existen superposiciones flagrantes entre los territorios de las comunidades, las áreas naturales intangibles y los lotes de hidrocarburos, concesiones mineras, bosques de producción permanente y concesiones forestales. Pensar que las masacres en nombre de la civilización y el progreso son cosas que quedaron en el pasado trágico de nuestra historia humana es un error grave y no tildar este suceso de masacre en post de un negocio es equivocarse demasiado. Siempre que un interés económico se hace presente, todos los derechos, garantías y tratados se rompen sin consulta, votación o consenso, unilateralmente la balanza se inclina al empresario. Hay que darnos cuenta que así se comienzan los grandes engaños y las grandes masacres en la tierra, con estas excusas, recordar la historia cuando los caballos españoles atacaron contra nuestros ancestros, los ingleses redujeron a reservas indias a los naturales de América del norte, o lo que pasó en Alemania con los judíos, en Chechenia con los musulmanes, en Rwanda, y tantos otros países que a través de leyes, decretos, acuerdos y tratados, niegan el derecho de condición de “seres humanos” a poblaciones enteras, con el solo argumento del progreso, intentando poner la opinión de la ciudadanía de su lado para esconder así el fin que persiguen, justificando así todos sus métodos y legalizando sus ganancias. Todo se hace por el negocio. Y Alan García hace esto cuando se refiere a los muertos de Bagua como si fueran frutas del mercado y dice alegremente que los amazónicos “no son ciudadanos de primera clase", cuando intenta desconocer leyes y tratados previamente firmados, porque según él los intereses de unos pocos son más importantes que lós de los indígenas. Así se dejaron de lado la Declaración de la ONU sobre los derechos de los pueblos indígenas; el convenio 169 de la OIT, que exige una consulta previa a las comunidades amazónicas, previa a cualquier plan de lotización. Desconociendo o modificando leyes peruanas que indican la intangibilidad del territorio de las comunidades amazónicas, la ley de pueblos indígenas en aislamiento que garantiza la protección de sus territorios, alterados en su artículo 5, para favorecer la explotación de recursos, vulnerar su protección y condenarlos a la extinción.

Este gobierno infeliz, asesino, traidor y vende patria ha promulgado diversas leyes, con la excusa de adecuarse legalmente a la ejecución del Tratado de Libre Comercio (TLC) con los EEUU, todas ellas vejatorias de las normas legales nacionales e internacionales para su propio provecho. Alan García, para justificar su insano proceder dice: "la selva es de todos los peruanos". En verdad, quieren que la selva sea tan solo de algunas empresas que paguen el diezmo que al Señor presidente y secuaces les alcance, empresas como la de Petrobras, Barret, Burlington, Pluspetrol, Ramshorn, Oxy, Nocol, Repsol, Hess, Loon, Sapet, Hunt Oil, Pan Andean y True energy y otras empresas mineras y madereras que dañan la soberanía peruana.



El mundo civilizado ve el pasado como algo superado. "Primitivo" tiene implicancia peyorativa. Lo moderno, lo último, es lo mejor. En quechua, "Ñaupaq" significa "adelante" y a la vez "pasado". "Qhepa" significa "posterior", en el lugar y en el tiempo. ¿Qué tiene de bueno esta modernidad? ¿La muerte de indígenas, de minorías, de millones de pobres? ¿Esta modernidad que genera el calentamiento global, la contaminación, el encierro es realmente beneficioso para la humanidad? Ahora vemos que "el progreso" está llevando a la extinción de la especie humana a través del calentamiento global y de muchas otras formas de ataque a la naturaleza, sumiendo al mundo al hambre y a la guerra continua.



La población amazónica peruana abarca al 11% de la población. Habita la más extensa de las tres regiones naturales del Perú, el norte, centro y sur orientes. Habla decenas de lenguas y está compuesta de decenas de nacionalidades.



Los habitantes de la selva sudamericana son los indígenas menos contaminados por la "civilización" cuya etapa actual es el capitalismo neoliberal.
Esa vida apacible como parte de la naturaleza ahora se ve agredida por la voracidad de las empresas multinacionales: Extractoras de petróleo, gas y minerales. Depredadoras de los bosques. A esas empresas, como reza la religión neoliberal, no les importa la agresión a la naturaleza ni la extinción de la especie humana, lo único que les interesa es la obtención de la mayor cantidad de dinero posible en el menor tiempo posible. Envenenan el agua de los ríos, arrasan los árboles convirtiéndolos en madera: Matan la selva amazónica, madre de los nativos amazónicos. Eso es también matarlos a ellos. ¿Cómo no van a defender su integridad, su tierra, su historia? ¿Quién puede pensar o estar en desacuerdo con su pedido, con su lucha, si es la lucha de sus vidas?



Pero la legislación peruana es apenas un pequeño obstáculo para las grandes compañías que mediante el soborno logran poner a su servicio a todo el Estado Peruano: Presidente de la República, mayoría parlamentaria, Poder judicial, Fuerzas Armadas, Policía, etc. Los medios de comunicación también están en sus manos.



Hay que poner alerta a la población frente el discurso gubernamental que pretende que la soberanía del territorio lo tienen los capitales extranjeros y que defender los derechos comunales es criminal; mientras que vender los derechos nacionales es patriótico y que utilizar las fuerzas militares policiales a proteger los intereses personales de los políticos es derecho de estado.

Hay que tomar con cuidado los discursos en nombre de la “civilización”, el “progreso”, las “inversiones”, la “grandeza”, esa retórica y la utilización de los medios de comunicación para repetir hasta el cansancio y convencer que la masacre era inevitable por el bien del país, y en contra de los supuestos “antisociales” que con lanzas y flechas, hacen frente a helicópteros, gases lacrimógenos y metralletas para detener el “avance” y el “progreso” del país es patético.



La soberbia y los negociados de los gobernantes ha producido esta tragedia. No la defensa real del pueblo amazónico. ¿Dónde esta Obama o Estados Unidos denunciando esta violación a los derechos humanos? ¿Dónde esta la prensa internacional que habla de la falta de libertad de prensa en países como Venezuela, Bolivia, Cuba, pero no dice nada al silencio atroz que otros medios de comunicación hacen intencionalmente sobre algunos sucesos? ¿Acaso los medios deben estar al servicio de las multinacionales capitalistas pero no a gobiernos masivos? ¿Por qué no se habla de esta masacre, pero si de un grupo de insurgentes musulmanes que atacan el centro comercial de Pakistan? ¿Acaso no somos todos iguales? ¿Por qué en nombre del progreso y el negocio está permitido hacer cualquier cosa, pero si alguien defiende los derechos humanos es tratado de subversivo, revolucionario, violento o antisocial? ¿Cuándo reconoceremos el valor moral, humano y patrimonial que tienen las poblaciones nativas de America sobre el continente que alguna vez supimos usurparles? ¿Cómo Alan García sigue siendo presidente? ¿Cómo la comunidad internacional no le hace un vacío como se lo hace a Fidel Castro o Hugo Chávez? ¿Dónde esta la ONU y su consejo de seguridad condenando y castigando lo sucedido en Perú? ¿Y los gobiernos de otros países, como Zapatero en España o Zarkozy en Francia?



En Lima, la prensa alineada con el gobierno y los grupos de poder insiste en negar lo evidente, en culpar a los que fueron siempre ignorados y acribillados, en difundir delirantes teorías de conspiración internacional, con los nuevos "cucos" de moda.

Ese 5 de junio de 2009 a las 11:42 la prensa titulaba en sus páginas la siguiente información:

PERU 21: Al menos cuatro policías muertos durante enfrentamientos con los nativos en Bagua

RPP: Emergencia en Bagua: Policías mueren y nativos destruyen inmuebles

CPN RADIO: Por enfrentamientos con nativos en Bagua, Amazonas ¡HABRÍA MÁS POLICIAS MUERTOS!

En ese momento según reportero de Bagua de Radio Capital ya había 12 nativos muertos pero para el resto de la prensa del país no importaban, y para la prensa internacional directamente no existían.

Esto se sabía que iba a ocurrir, pero nadie hizo nada para evitarlo, como pasa siempre, es mejor que esto suceda, para generar tensión, miedo y tener vía libre entonces para usar la fuerza y acallar disidentes y con el mazo en la mano quedarse con todo.

¡La Amazonia no se vende!
¡La Amazonia se defiende!

La sangre derramada no se olvida,
se enaltece para que sirva de guía.

08 junio 2009

Votar/No es lo mismo



Votar/No es lo mismo - HologramaBlanco

Claro que no es lo mismo ir a votar, que votar en blanco o impugnar el voto, pero mientras votar en blanco deja en claro una postura que puede cuantificarse y cualificarse correctamente una vez concluido el acto electivo, las razones por las que una persona no fue a votar, nunca son demasiado claras, dando lugar a conjeturas y supuestos que no conducen a ninguna parte. Las causas por las que una persona no asiste a votar son muchas, por ejemplo indiferencia al acto electivo, enfermedad momentánea, excepción por necesidad, ignorancia, distancia, etc., no necesariamente aquel que se abstiene a votar lo hace por encontrarse en desacuerdo con los candidatos que se presentan o las políticas que vayan a implementarse en el futuro. Queda en claro que en este tipo de actos uno no puede dejar nada librado a la mera interpretación de los analistas o despistados, porque las razones no son las mismas y por lo tanto los análisis tampoco lo son. De una elección surgen representantes que el día de mañana pueden causar estragos sin que podamos remediarlo nunca más, por eso hay que pensar, hay que actuar, hay que participar. Bush ganó su elección con muy poca diferencia y siempre me he preguntado qué hubiera pasado si todos los que decidieron no ir a votar ese día en contra de él, por creer que su voto no valía la pena, ni producía ningún cambio, lo hubieran hecho. Siempre insistiré que uno nunca sabe lo que hubiera sido, las cosas son como son y punto, pero, con esos votos de abstención Bush no hubiera ganado y la historia hubiera sido otra, no se si mejor o peor, pero otra seguro que sí.

Con el voto ejercemos nuestra libertad y nuestro derecho, pero también nuestra responsabilidad y obligación. Entiendo que puede resultar difícil entender cómo esta conjunción de nociones aparentemente contradictorias entre sí, libertad y derechos; responsabilidad y obligación, juegan al mismo tiempo en un mismo acto, el de votar, el de elegir, pero eso está claro en el hecho de ser ciudadanos, donde estos conceptos se mezclan y se funden sin generar demasiado conflicto. Debemos entender que siempre se pone en juego nuestro futuro como sociedad en una elección, no podemos serles indiferentes, creer que no es importante, que siempre pasa lo mismo, porque realmente nunca es lo mismo. Tenemos derecho a elegir, y la libertad de hacerlo, pero el derecho siempre trae consigo una obligación con nosotros y con el resto de las personas que nos rodean.

Como si fuera una dramática sorpresa, distintos oráculos anuncian el número más alto de abstención de la historia en las próximas elecciones. Pero no se requieren dotes adivinatorias para inferir la cifra de una tendencia que se observa desde los 90 y que marca un consistente descenso en la participación electoral. Es raro, cuanto más se ausenta la gente de las urnas peor se ponen las cosas para todos. Pero parece ser que en estas elecciones la relación de los ciudadanos con el "cuarto oscuro" va a ser realmente complicada. En estos últimos años se ha perdido el respeto por el voto. Si hubiera alguna duda de esto, uno puede leer en estas últimas semanas, en diarios, revistas y blogs el avance de una postura particular que llama a no votar deliberadamente. Los que así piensan creen que con esta forma de actuar están demostrando el malestar que sienten por la clase política corrupta que los gobierna, contra los partidos políticos que casi siempre se comportan antidemocráticamente puertas adentro, al prohibir internas, al expulsar militantes disidentes, al no representar los intereses de los ciudadanos que lo votan, al estar dirigidos por élites que con miradas cortoplacistas buscan sólo satisfacer sus ambiciones personales y de grupo. Creen que con este voto-castigo obligarán a los políticos a hacerse cargo de su descrédito y a propiciar, en consecuencia, que volteen a ver a la sociedad y atiendan sus legítimos reclamos. Como dije más arriba, la postura abstencionista tiene sus complicaciones, pues obedece a muy diversas motivaciones que van desde la pereza y el desinterés por lo público, hasta la hiperpolitización de quien no está satisfecho con ninguna de las opciones que se presentan. Indebidamente alguien podría después de la elección hacer de ella una sola lectura. Tendrá muchas, tantas como motivos y significados. Por otro lado, conforme se ha dado la apertura democrática, el voto se ha constituido en instrumento del poder de la sociedad. El voto que cuenta y se cuenta ha sido la piedra de toque de nuestra democracia. Demeritarlo con la abstención golpea en la línea misma de flotación la nave que hemos construido con el sacrificio y el compromiso de muchos luchadores sociales que al paso de los años contribuyeron a orientarla rumbo al fortalecimiento de nuestra democracia.

Las condiciones políticas actuales no son ciertamente las más propicias para incentivar la participación electoral. Considerando el déficit democrático que implica el alejamiento de los partidos de las aspiraciones de la sociedad, una corriente significativa propone la abstención electoral como forma de manifestar la no preferencia por ninguno. Se planean dos estrategias de expresión ciudadana que es necesario distinguir: una abstención pasiva, de no participar, y otra activa, que implica hacer explícito acto de rechazo con el referido voto en blanco. Quienes proponen no acudir a las urnas asumen un rechazo a todo el sistema político y consideran que el sólo hecho de acudir, así sea para “votar blanco”, sería validarlo. Quienes promueven anular el voto sostienen que el sistema democrático no puede prescindir del sufragio, y que el rechazo debe enfocarse a los actuales partidos y sus candidatos, pero que no se puede golpear el sistema que eventualmente requeriremos para los cambios pendientes.

Día a día escuchamos todo el tiempo afirmaciones que sirven para justificar la decisión de aquellos que no quieren ir a votan: “A quién le importa votar, si todo sigue igual. A los únicos que beneficia es a ellos… los de siempre…los políticos”. -“¿Qué se vota? No hay ideas, no hay imaginación, no hay propuestas. Solo hay luchas por el poder y ellos necesitan gente sin instrucción y pobres para poder manipular mejor su voluntad” -“No sé, ni me interesa… Ni siquiera conozco quienes son los candidatos. Yo tengo que trabajar, de eso depende mi bienestar y el de mi familia. No puedo darme el lujo de perder tiempo. Y menos para nada” -“¿La democracia..? La democracia es para los que tienen … ellos tienen libertad, tienen derechos…” -“A nosotros no nos sirve. Cuando necesitan el voto, nos vienen a ver, nos dan cosas y nos preguntan qué necesitamos… Después…nada. No tenemos obligación. ¿Responsabilidades? ¿Porqué?.. si no nos reconocen nuestros derechos.”, pero estas afirmaciones no alcanzan para justificar lo que se quiere aprobar, es simplemente una muestra (real y verdadera) de nuestro malestar con el presente que nos toca vivir, pero en ningún caso explican las razones que nos llevan a faltar con el cumplimiento de nuestra responsabilidad, porque justamente es el “cuarto oscuro”, frente a las urnas el lugar exacto donde uno deja en claro su postura respecto a los candidatos y sus políticas. Es verdad, el derecho nos permite no asistir a votar, pero no hacerlo beneficia a unos pocos y no cambia nada.

Las elecciones no son eventos aislados sino parte de un proceso más amplio, por lo tanto, votar o no votar no hace la diferencia de sistema, apenas si es la culminación de un asunto más grande. Para hacer algo diferente, para realmente hacer algo que valga la pena y muestre un cambio deberíamos hacerlo en el momento en que un partido se forma, se renueva, se presenta, en la militancia o en la participación interna, en el apoyo a nuevos partidos y nuevos candidatos, en comprender cuales son las ideologías que existen y hacer un análisis y un debate del mismo, en defender una postura pase lo que pase y caiga quien caiga. A veces pareciera que queremos vivir en un lugar donde no tengamos oportunidad de decir nada, de opinar en nada, de elegir absolutamente nada. Si comenzamos a actuar de esta manera corremos el riesgo de perder participación y sobre todo poder.


Es verdad que frente a la realidad que vivimos se genera mucho desencanto, lo que provoca un desafecto ciudadano por la política y las urnas. Este no es un fenómeno exclusivo de uno u otro país, pasa en casi todo el mundo debido a las falencias que muestran todos los políticos y hasta el sistema en sí, pero es el sistema que la mayoría ha elegido para vivir y por el que murieron millones de personas a lo largo de la historia, personas que defendieron o pelearon por tener una posibilidad de elegir, de decir que si o que no a una idea o a un candidato, personas que soñaron con poder votar e hicieron todo lo posible por conseguirlo, ellos siempre supieron todo lo que pasa cuando uno no tiene la posibilidad de elegir, porque hoy tenemos la facilidad, la comodidad de decir si vamos o no, si trabajamos de esta cosa u otra, si compramos tal o cual marca, pero hubo una época en que eso no fue posible, hasta hoy en día hay lugares donde eso no puede hacerse (por ejemplo en África donde las guerras civiles, los dictadores, las invasiones, etc. les impide poder elegir el rumbo que cada uno quiere tener, a quien apoya y a quien no). Con qué derecho dejamos de hacer, de votar, jugamos a secretos y mentiras, equivocando el camino, con qué derecho después nos quejamos, si siempre escondemos la mano, en el cuarto, en la calle, en el juzgado, dentro de bolsillos vacíos que solo saben perder almas, cuándo cambiaremos la rutina, limitándonos tanto, achicando cada vez más las fronteras, las líneas.

Por qué dejamos que todos hagan lo que nosotros deberíamos hacer desde un primer momento, ¿Cómo dejar de votar, de ir a decir lo que se piensa de toda esta basura? Así toda posibilidad se nos escapa entre los dedos, por la razón de nuestro egoísmo, de creer que siempre estamos en lo cierto, pero la verdad, todo está muy mal. Nuestras decisiones suponen capacidad de considerar pausadamente aquellas cosas que en un principio se presentan, pero nunca nadie dice nada, desencontrados, nos “guardamos” en casas de cristales, en cuartos abandonados, en silencios que duran un instante (toda la vida) y no hacemos lo que deberíamos, creyendo encontrar algo, hacer algo, conseguir algo que modifique todo lo que nos rodea. Si ir o no ir es lo mismo, yo quiero que sepan que siempre prefiero ir, ir es moverse, votar es elegir para bien o para mal pero es participar, es hacer lo que debemos hacer, es hacer algo, dar un punto de vista de lo que sucede, porque esa es nuestra obligación. ¿Cómo juzgamos nuestros pecados? Si no vamos a la iglesia porque dejamos de creer hace tiempo en obispados, si dejamos de creer en jueces y en juzgados, si dejamos de creer en leyes, si dejamos de creer en votaciones, elecciones y en electorados, ¿Cómo hacemos pues para cambiar las cosas, para confesarnos? Guardar silencio no es una postura (se sabe que el que calla otorga), se sabe que no elegir, aunque sea no eligiendo a nadie es no ser parte del asunto, no ser parte del asunto no significa que no se avala la postura, el sistema, el negociado, es simplemente no participar de algo que uno sabe que se debe hacer. Todo los que murieron por poder votar nunca hubieran dejado de votar aunque supieran que existe fraude, aunque excluyera a votantes y participantes, aunque no cambiara nada, porque es a partir del voto donde construimos el cambio y no en la abstención del mismo. No ir a votar es desconocer las luchas que todos ellos contrajeron, es desconocer sus historias y vidas, su entrega y valor, y sobre todo es desconocer el papel que jugamos todos nosotros dentro de esta gran obra que es el mundo. Claro que no siempre estamos de acuerdo con los infelices a los que debemos elegir y pensamos que no tiene sentido votar, pero tenemos que hacerlo porque es un derecho adquirido y ganado que debemos ejercer siempre que se nos presente la oportunidad. Consolidar la democracia es un proceso, no un acto aislado. Porque nuestra obligación es hacer que las instituciones públicas se desempeñen efectivamente, y eso es tan solo una parte del desafío, tenemos que votar y hacer muchas cosas más si realmente queremos conseguir que la democracia funcione, que los representantes representen a sus ciudadanos. Por lo tanto, no dejemos de votar, sino ayudemos a que los hombres voten libremente, sin engaños, sin promesas vacías, sin opresiones.

El capitalismo es genocida y es tan responsable como la democracia que las cosas sean como son, si se quiere ser coherente uno debería no votar, no comprar, no pagar impuestos, no creer en la justicia, no reconocer fronteras, ni soldados, ni guerras, ni debería vivir como vive, mandando sus hijos a los colegios que educan como lo hacen, ni mirar la televisión que (des)informa, ni andar como se anda todo el día, debería dejar de creer en autoridades. Pero eso es mucho trabajo, mejor no ir a votar, si con eso no causo ninguna crisis, ni puedo ser condenado demasiado por hacer las cosas de esa manera. Nuestro voto es, de principio a fin, la denuncia práctica de todas las opresiones y prohibiciones que nos golpean a diario. El voto es, en suma, el que crea más conciencia y más decisión en los ciudadanos. El voto es nuestra arma. Es la manera de mostrar que estamos en el juego, que formamos parte de él, que tenemos nuestra forma de hacerles frente y lo hacemos sin temer, sin callar, sin ocultarnos. Creemos que con no ir a votar estamos demostrando algo, cuando en realidad, lo que falla es todo lo que hacemos antes. No se puede creer que con no ir a votar uno sale del juego, siempre estamos dentro de él, cuando aceptamos las leyes que dictan, cuando aceptamos las autoridades que eligen, cuando pagamos nuestros impuestos, etc., etc., nuestro ser político y ciudadano está en cada cosa que hacemos o no hacemos dentro de la sociedad, decir que uno no les hace el juego a ellos por quedarse en casa es infantil, hasta me atrevería a decir ingenuo y cómodo.

En su sentido más elemental, la democracia no es otra cosa que “el gobierno del pueblo”. Gobierno del pueblo significa que las decisiones que nos afecten a todos sean tomadas por todos. Una forma, sí, de elegir a las autoridades, pero además una forma de organización que garantizan los derechos de todos: los derechos civiles (garantías contra la opresión), los derechos políticos (ser parte de las decisiones públicas o colectivas) y los derechos sociales (acceso al bienestar). Participando con el voto de cada uno de nosotros se establecen las bases para que esto sea posible, escondiendo la cabeza (aunque se esgriman grandes razones y grandes corazones) no sirven.

El escepticismo electoral se entremezcla con el reconocimiento del voto como el único mecanismo legítimo y legitimado de recambio de autoridades políticas gubernamentales y también como el mínimo de democracia que a toda costa se debe resguardar. Sin embargo, el debilitamiento en la creencia de la población respecto a la virtualidad plena del voto como herramienta democrática es también un hecho. Aclaremos los términos: el voto como ejercicio de opción y el voto como herramienta democrática. El primero es el derecho a elegir entre opciones dadas (candidatos, propuestas, visiones o ideologías políticas) bajo reglas pre-establecidas, iguales para todos, que garantizan la libertad de selección y decisión del ciudadano individual y de grupos de ciudadanos para proponer las opciones El voto como herramienta democrática se tipifica por su función política de conformar un gobierno del Estado con calidad y capacidad de conducir a la sociedad hacia un “bien-estar” generalizado: seguridad, desarrollo, igualdad y autodeterminación. En este sentido la participación electoral se transforma en obligaciones para con los otros y en una responsabilidad social. Como tal el voto no solo obliga a la competencia (capacidad) cívica individual del elector sino también a partidos y candidatos a encontrar las mejores propuestas, y al cumplimiento del compromiso político que por el voto se obligan en tanto representantes elegidos por los ciudadanos. No ir a votar no muestra nada, ni mucho menos cambia en algo la realidad. Si antes votando todos se juntaban, por ejemplo 100 votos, y el candidato sabiendo que 100 personas votaban y con su voto podían quitarlo del poder, se preocupaba poco y nada de lo que hiciera y de las consecuencias de esas acciones, ahora que gana con 10 votos (que son de amigos, conocidos y personas acomodadas), porque los otros 90 decidieron no votar, sabe que tiene el camino allanado para perpetuarse en el poder. No va a cambiar su forma de pensar o hacer, si no lo hacía cuando la gente elegía, menos se va a preocupar ahora que nadie elige. No se gana una elección por tener la mayoría absoluta de un electorado, se gana simplemente sacando más votos que sus competidores, sean 2, 3 o 1.000.000 los que van a votar, por lo tanto, abstenerse no se vuelve un hecho representativo para ellos, insisto, es mejor. Al sistema no le importa la legitimidad en los gobernantes, les importa simplemente la legalidad, por lo tanto, no tener legitimidad si bien genera tensiones internas, no necesariamente destruye gobiernos o cambia sistemas.

Siguiendo con lo que decía, la obligación política y la responsabilidad social como aparente contracara del voto como derecho y manifestación de libertad individual debe acabarse. El voto en cuanto ejercicio individual de la libre expresión de mi elección frente a opciones dadas (ejercicio comicial) es un momento de un proceso continuo de formación y construcción de la ciudadanía, es un proceso constante de evolución y crecimiento, es entender que el voto es una obligación y responsabilidad social de todos los que convivimos en una sociedad determinada y del cual dependerá la competencia cívica de electores y representantes. En palabras de Kalberg (1993), las orientaciones de acción vinculadas a la ciudadanía moderna son la responsabilidad cívica, la confianza social, el igualitarismo y el individualismo orientado al mundo. Sumando afirmaciones al respecto de la confianza, Gandhi solía decir que “La democracia se romperá con las riendas tensas. Sólo podrá existir apoyada en la confianza”, y esa confianza se demuestra votando, para castigar existe el voto en blanco. Abstenerse es no mostrar confianza en la democracia, no en los políticos o partidos. Y si uno no confía en la democracia entonces debería buscar la forma de modificar el sistema de gobierno existente.

Debemos reivindicar el derecho ciudadano de ir a las urnas, si queremos protestar podemos votar en blanco o anular el voto (aunque esta última opción tampoco me parece la más acertada, por el mismo argumento que esgrimí con la abstención, el de no poder determinar correctamente la razón que causa la anulación, aunque en este caso por lo menos se va al cuarto oscuro y se vota que ya es mucho). Esta forma de actuar enseña un ejercicio ciudadano activo y razonado, al contrario que la opción de abstenerse. Nunca me he escapado de mis responsabilidades, tampoco le he dicho no a nada, mucho menos si estamos hablando de participar activamente en política, de ser parte de la sociedad y de ayudar al Pueblo. En la actitudes de abstención solo veo apáticos y apolíticos.

Además hay un error que se comete siempre, creer que todos los partidos políticos son iguales, al meter a todos en la misma bolsa dejamos fuera de juego a grandes personas y personalidades que harían honor realmente al cargo que pudieran ocupar. Existe un evidente descontento hacia los políticos que cruza transversalmente las fronteras partidistas, pero también hay varios aspectos de crucial importancia social que los distinguen y que suponen posicionamientos diferentes en torno a temas como la despenalización del aborto, el modo de combatir al crimen organizado, la manera de enfrentar la crisis económica, el tipo de reforma fiscal que se plantea, la actitud frente a la desigualdad y la pobreza, etcétera.

Insisto, los órganos representativos se van a integrar en su totalidad, con independencia del número de abstenciones o de votos nulos, y nada garantiza que los partidos tomen nota del reclamo que se les pretende hacer con la anulación del sufragio. Es más, estoy convencido de que un elector que vota por un partido tiene más autoridad moral para reclamarle a éste o a sus representantes las razones y motivos de su actuación que aquel que ese día se quedo en su casa quejándose por todo lo que pasa y mirando televisión.

El llamado a no votar no hace otra cosa más que hacerle el juego, conscientemente o no, a las posturas encarnadas por los grandes grupos de interés económico y mediático, que desde hace años han venido construyendo un sistemático y ramplón discurso de descrédito de la política, de los políticos y de los partidos. Basta ver los noticiarios estelares de la televisión para entender el punto. La debilidad institucional sólo conviene a unos cuantos: a aquellos que apuestan por la personalización de la política o a aquellos grupos de presión que buscan imponer su propia agenda.

El reto que tenemos enfrente como sociedad es rehuir a las salidas falsas (como la abstención) y encontrar verdaderos mecanismos de exigencia (no sólo durante las elecciones, sino de manera permanente) para demandar a la clase política comportarse a la altura de los graves problemas por los que atraviesa el país.

Hay muchas razones por las cuales tenemos que ir a votar, para comenzar es parte el juego democrático en el que hemos vivido y es el que mejor funciona, y aunque uno no lo crea sirve para algo. En la historia las elecciones han servido para deshacer a regímenes despóticos y tiránicos como las dictaduras en Latinoamérica. En El Salvador se impulsó una guerrilla que constituía un ejército bien armado, pero no pudieron destruir el gobierno militar, el cual cayó únicamente a través de los votos. Pinochet parecía eterno, y cayó bajo el fuego de los votos, lo mismo los regímenes militares de Argentina, Brasil, Guatemala, Bolivia. Y esas derrotas para las dictaduras no significaron en ningún momento la posibilidad de una guerra.

En todos los países donde han habido cambios democráticos a través de elecciones hay también cambios sociales. De momento tenemos que seguir insistiendo pensando que nuestro voto tiene poder, es poderoso, puede apartar a cualquier funcionario inepto, mientras llega el momento en que votemos, más que por partidos, por programas de gobiernos realistas, que den respuesta a los graves problemas de la sociedad. Con el voto no solo cambian las autoridades, sino que también cambiamos nosotros, aún sin quererlo o sin saberlo, porque al final de cuentas vale la pena ir a votar.

De cualquier forma, todo lo dicho anteriormente no me inhabilita a decir que descreo de la democracia, que me parece una FARSA en mayúsculas, ya lo decía Hobbes “Una democracia no es en realidad más que una aristocracia de oradores, interrumpida a veces por la monarquía temporal de un orador”, y tenía toda la razón, a lo largo de este tiempo, la democracia ha servido para engañar los corazones y las buenas voluntades, adormeciendo sueños revolucionarios y dejando a la población sumida en un engaño que solo sirve para perpetuar el hambre, la violencia y la miseria. La democracia no puede funcionar mientras “los pueblos sean realmente libres para escoger, cuando los mas humildes no sean reducidos por el hambre, las desigualdades sociales, el analfabetismo y los sistemas jurídicos a la mas ominosa impotencia" dijo el Che, por lo tanto, hasta que no tengamos todos las mismas condiciones para presentarnos a votar, la votación será nula, la democracia no será verdadera. Además digo que es una farsa porque el sistema solo te permite votar a aquellos candidatos que aprueba, por lo tanto, siempre es la misma postura camuflada de alguna manera para que parezcan diferentes, así lo explica Saramago, “el poder real es económico, entonces no tiene sentido hablar de democracia”. Pensar que: “Lo más curioso, para no decir lo más tristemente divertido, es que las instituciones democráticas son buscadas y queridas por organismos no democráticos”. dice también Saramago, entonces, ¿de qué estamos hablando?

Pero vivimos en democracia y por lo tanto tenemos que aceptarla mientras no exista otra opción o no nos pongamos a realizar una revolución de fondo que cambie las cosas para siempre. ¿Alguien está dispuesto a intentarlo?

Creo que es erróneo quejarse del sistema que día a día se comparte y se aprueba, si se está en contra, que la lucha sea real y sin términos medios. Por lo pronto, y ante otra realidad, y por los argumentos esgrimidos hasta acá es que pienso votar y le pido a todos que lo hagan sea en blanco o impugnando el voto, pero demostrando participación ciudadana, compromiso con el hecho, no haciéndose el desentendido liberando así la culpa que oprime el pecho cuando tanta “mierda” nos asfixia.

31 mayo 2009

"Favela Planeta"



"Favela planeta" - HologramaBlanco

Mirando estas fotos uno se da cuenta que todo tiene dueño, que la tierra no es libre y que solo servimos para contaminarla, devastarla, usurparla. En todas las cosas hay cerraduras, y donde no las hay el hombre más necesitado instala su miseria, su hambre, su pobreza y marginalidad, su cuerpo cansado y estropeado, intentando sobrevivir de alguna manera. Muchas cosas en la ciudad se están desbordando. Así funciona el hombre, agarra lo que puede, encierra el resto y tira la llave para que nadie la encuentre, negando lo innegable. Observando estas imágenes me doy cuenta que no terminamos de adaptarnos nunca al ecosistema impuesto y en la falta de adaptación devastamos lo que encontramos a nuestro paso.

Mirando estas fotos que vomitan tanta injusticia asisto ya sin asombro a la decadencia de la humanidad, al espectáculo más macabro que alguna vez supo ser montado para regocijo de unos pocos. Entre las calles de esas ciudades que observo puedo ver las diferencias que nos contienen y la velocidad con que vamos derrumbando lo poco que tenemos (hipócritamente) hasta ahora, para terminar convirtiendo al mundo en un gran hacinamiento, en un gran basurero.

Ante la abnegación, marginación, humillación que avanza por todos los frentes, sin consuelo, soy testigo de la explosión, fermentación, crecimiento y extensión de los asentamientos que dentro y alrededor de la ciudad existen al día de hoy. Yo me pregunto, ¿Qué fue del siglo XX y sus imponentes metrópolis? ¿Qué fueron de sus imágenes, de sus rascacielos, de las oportunidades de empleo, de los grandes carteles publicitarios que nos aseguraban un futuro de bonanza y una mejor calidad de vida?


Siempre se dijo que las ciudades generaban mercados, centros de intercambio necesarios para la conversión de economías de subsistencia a economías dinerarias, nos daban un lugar y algo en que gastar lo que ganamos; entre sus fronteras de progreso concentraban crecientes volúmenes de fuerza de trabajo, lo que permite reducir los costos salariales y apoyar así la acumulación de capital, el pan nuestro de cada día; dada la heterogeneidad de población que podemos encontrar en ellas, se produce una mixtura y atomización social que ayuda, según se creía, a atenuar los conflictos sociales, por lo menos en el sentido teórico, en el practico, solo se alcanzó potenciando control policial y segregando a los carenciados.





Hay que entender que la ciudad fue creada por un ser débil, mejor dicho, por la sabiduría nacida de esa debilidad que nos hizo ocupar el lugar que hoy ocupamos. La ciudad es un paraíso que creó el hombre al ser arrojado del jardín del Eden, la Villa Miseria es creada por hombres que fueron arrojados del sistema por ser sobrante del mismo. El hombre escapó a la tierra al borde de la muerte y creó la ciudad para intentar alcanzar nuevamente la grandeza de la tierra perdida, los "villeros" intentan alcanzar tan solo un techo que los proteja del frío y la lluvia. Los dos hombres, que es un mismo hombre, intentan escapara así de la muerte, cosa que es imposible.

Desde su creación la ciudad pretende esclavizar y destruir al desamparado, pero no puede conseguirlo, el desamparado es uno de sus mayores problemas, y este se revela contra ella intentando devorarla, y poco a poco lo está consiguiendo, ocupando todos los lugares que encuentra. Los hijos del sistema se están devorando el vientre que los contiene y no hay forma de detenerlo. El desamparado tarde o temprano terminará por deglutir la ciudad y ella dejará de ser lo que soñaron los hombres y mujeres del siglo pasado. Infelices los que acunaron estas ideas y dieron sus vidas intentando alcanzarla.

¡El hombre ha olvidado al hombre! Y al olvidar al hombre ha olvidado a la ciudad y la ciudad ha comenzado a desmoronarse por completa perdiendo su horizontes y "perfección".

El creciente flujo migratorio hacia las ciudades ha causado dos problemas fundamentales, primero al incrementar la demanda no atendida de bienes y servicios básicos: alimentación, vivienda, salud, educación, recreación; y segundo al no encontrar un lugar físico para darle un techo a todos los que llegaban desde las zonas rurales. Si a ello le sumamos la tasa de natalidad en las ciudades, el alto nivel de desempleo y el impacto de las crisis económicas, el resultado de todo esto es una población urbana cada vez más pobre, con menos calidad de vida, donde unos no tienen nada y en el polo opuesto se observa a otra población cuyos patrones de consumo y de vida favorecen el derroche de los bienes y servicios básicos, todo lo cual impide el desarrollo integral de la sociedad, generando grandes tensiones que terminan por atrasar mucho más a la humanidad y provocar desbordes cada vez más violentos por parte de los dos grupos. Por ejemplo, la mitad de los brasileños es pobre o muy pobre, pero el país de Lula es el segundo mercado mundial de las lapiceras Montblanc y el noveno comprador de autos Ferrari, y las tiendas Armani de Sao Paulo venden más que las de Nueva York, nos dice Galeano, esto hace que cada vez más se acentúe el rencor de unos sobre los otros y viceversa.

Viviendo en la basura, oliendo a pestilente desigualdad, marcados a fuego por su marginación, excluidos, culpados, agredidos, segregados, son señalados por todos como el virus que contamina la ciudad mortalmente. Entonces buscamos cualqiuer mecanismo que los contenga, la solución más facil, menos comprometedora.

Las ciudades crecen y crecen. En 1950 había en todo el mundo 86 ciudades con más de un millón de habitantes. En 2015 van a ser 550. Desde 1950, las ciudades han absorbido las dos terceras partes del crecimiento demográfico mundial. Y el 95% del crecimiento demográfico futuro se va a producir en las ciudades del llamado “tercer mundo”. Entonces, no sólo es un problema del crecimiento; lo que es problemático es la progresiva degradación de las condiciones de vida de millones y millones de personas que llegan a vivir en las cada vez más superpobladas ciudades. Las Villas Miseria se conforman con viviendas autoconstruidas con materiales normalmente de deshecho. El resultado es una ciudad informal, de alta densidad, que crece mientras haya espacio para hacerlo. Suele carecer de las más básicas infraestructuras (abastecimiento de agua, electricidad, saneamiento, recolección de basuras…), así como de tiendas y servicios públicos y posibilidades muy bajas de encontrar un empleo formal. Librados a su suerte subsisten de la basura que juntan de las calles, con ellas hacen sus viviendas, con ellas hacen sus muebles, con ella se alimentan, se visten, se entretienen. Calles de tierra, o calles destruidas, pasillos estrechos, personas asinadas entre cuatro paredes de miseria viven cotidianamente. No hay nada, más que eso que juntaron. Ellos no tienen valor, ni precio, son desechos.

La situación de las grandes ciudades enfrenta hoy aquellos problemas acumulados del desarrollo y todos los que le suma la pobreza, mostrándonos un cuadro de lo más dantesco y al que hay que prestarle atención antes que se salga realmente de control, si no es que ya lo hizo y termine por devorarse a todo. El mundo se está volviendo una gran Favela, Villa, Asentamiento Precario, y como un desierto que avanza sobre un bosque producto del cambio climático, de la tala indiscriminada, del poco interés en los mismos, en las modas y costumbres. De esta forma, la Favela va comiéndose a la ciudad lentamente, casi, imperceptiblemente, pero va de apoco sumando metros, casas, estancias.

Por ejemplo, en la Capital Federal de Argentina viven 200.000 personas en Villas miserias. Es el 7% de la población porteña. La más grande es la 21-24, de Barracas: ocupa más de 65 hectáreas y tiene 45.000 habitantes. Desde que se restableció la democracia hasta hoy, las villas miseria de la Ciudad no pararon de crecer. En los últimos dos años, la expansión fue del 25%. Alrededor de un 70% son extranjeros, lo que la diferencia de las Favelas, donde la población es del propio país. Quiere decir que en Argentina, además de las personas que provienen del interior del país, del campo, provienen personas de los países limítrofes, que intentan alcanzar una mejor calidad de vida y creen que en Buenos Aires pueden alcanzarla.

"La situación más grave está en los asentamientos, que son verdaderos campos de refugio porque no se pueden urbanizar", denuncia Pierini. La diferencia con las villas es que allí, las carencias son totales, las viviendas son aún más precarias y no hay suministro de agua potable en la mayoría de los casos. Y ni siquiera hay datos confiables que permitan trazar objetivos a corto plazo. Lo que sí está medido son los niveles de pobreza locales. Según un estudio del Centro de Estudios para el Desarrollo Económico Metropolitano (CEDEM), de septiembre de 2008, el 8,4% de los porteños vivía por debajo de la línea de pobreza y el 3,6% eran indigentes.



Dentro de este mundo acosado por la informalidad, el desempleo, la delincuencia, el gangsterismo de los propietarios que se benefician de la miseria, la incapacidad del Estado para proporcionar infraestructura y viviendas, la especulación inmobiliaria, los límites de las estrategias para la valoración del medio ambiente y los riesgos para la salud en los barrios marginales, con la exposición a residuos tóxicos y la falta de saneamiento, el crecimiento del fanatismo religioso y la propagación de enfermedades como hemos visto con el dengue, la gripe aviar o la fiebre porcina, debe desarrollase el hombre y la ciudad, deviniéndola en un “Planeta Favela” que no termina de crecer.

El “Planeta Favela” muestra los escenarios de la pobreza en la que vive la mayoría de los habitantes de la mega ciudad del siglo XXI. El crecimiento de las viviendas precarias de los años 80´ en América Latina, África y Asia, la expansión de las ciudades en el Tercer Mundo, el desigual desarrollo entre las zonas urbanas y las consecuencias de las recetas del FMI y el Banco Mundial muestran desde Estambul (Turquía) y Ghana hasta los barrios de Caracas (Venezuela) su tremenda fuerza devastadora.

Villa Miseria es la versión argentina de un término que cuenta con numerosas acepciones regionales: favela en Brasil, callampa en Chile, pueblo joven en Perú, katchi abadi en Pakistán, shanty town en Kenya, bidonville en Argelia, township en Suráfrica, barong-barong en Filipinas, jhuggi en India. Todas estas palabras aluden al mismo fenómeno: las barriadas de infraviviendas que rodean las grandes metrópolis de los países en vías de desarrollo. Las "Villas Miseria" son asentamientos no planificados. Aparecen por la iniciativa de un grupo de ciudadanos que se apropian, de manera furtiva e ilegal, de un territorio vacante situado en la periferia de una gran ciudad y en todas ellas encontramos una misma historia, una misma realidad, que nos muestra el duro sobrevivir en la pobreza de millones de seres humanos. Estas denominaciones no solo representan un fenómeno urbano ligado al déficit habitacional, sino que es la consecuencia de la imposición de un modelo de desarrollo Neoliberal que terminó por arrasarlo todo. Los barrios marginales son consecuencia, por una parte, de una urbanización intensa que se realiza sin planeamiento urbano, y por otra, de una ausencia total de políticas sociales que solucionen de manera más eficaz los problemas ligados a este tipo de aglomeración.

En 2007, el Fondo de Poblaciones de las Naciones Unidas – UNFPA –, dio a conocer en el documento “Situação da população mundial em 2007 desencadeando o potencial para o crecimento urbano” que en el año 2008 más de la mitad de la población mundial estará viviendo en las ciudades. Mirando hacia el futuro, el documento prevé que para 2030 cinco mil millones de personas estarán viviendo en las ciudades, y esto representará el 60 por ciento de la población mundial. Y más de 2 mil quinientos millones de personas vivirían en villas de emergencia en África, Medio Oriente, América latina y Asia. En el 1900 sólo un 2 % de la población mundial era urbana, pero actualmente más de la mitad lo es.

En la reunión del G-20 el día 2 de abril en Londres, el tema no influyó en la formulación de los instrumentos para ordenar el caos sistémico. No se trata solamente del calentamiento global, sino también del deshielo, de la acidez de los océanos, de la desertización creciente, de la deforestación de grandes zonas tropicales y de la aparición del “planeta-favela” (esta denominación pertenece al libro honómino de Mike Davis, profesor en el departamento de Historia en la Universidad de Califronia (UCI) en Irving y especialistas en la relación entre urbanismo y medio ambiente), a causa de la urbanización salvaje y del desempleo estructural. La pobreza urbana será “el problema más importante y políticamente explosivo del siglo XXI”, advertía el Banco Mundial en 1990. Nada se ha hecho al respecto. El boom demográfico del planeta ha sido absorbido por las ciudades pero no ha dado lugar a las megalópolis de acero y cristal soñadas por arquitectos, urbanistas y sociólogos. El resultado es la generalización de la infravivienda y la explotación de unos ciudadanos sin derechos.

Las numerosas versiones del concepto de Villas Miseria demuestran la magnitud mundial del fenómeno de la pobreza urbana, una de cuyas más visibles expresiones es la cuestión de la infravivienda. Las elevadas tasas de crecimiento poblacional de los países en vías de desarrollo (normalmente entre el 2 y el 4% anual), a lo que hay que sumar la continua migración campo-ciudad, tienen mucho que ver con todo ello. La consecuencia es que, actualmente, de las diez urbes más pobladas del planeta (Tokio, Sao Paulo, Nueva York, Ciudad de México, Shanghai, Bombay, Los Ángeles, Buenos Aires, Seúl y Pekín) tan solo tres pertenecen al Primer Mundo, y en 2015, tan solo lo serán seis de las treinta y tres más populosas. En todas ellas alrededor del 50% de la población vive en Villas Miseria (el 32% en Sao Paulo, el 40% en Ciudad de México, el 47% en Manila, el 59% en Bogotá, cinco millones de personas en Bombay).

Pero basta con mirar la cobertura que los medios le dedican a estas zonas urbanas para que nos quede claro cuál es la forma de pensar que la clase media y alta tiene de las mismas: alojar delincuentes, afear el aspecto estético de la urbe, apropiarse de manera ilegal de terrenos fiscales, y un largo listado de etcéteras. En pocas palabras, delincuencia, marginalidad, y necesidad de mayor represión, para controlar estos aspectos que tanto molestan, ignorando como siempre el problema de fondo, desconociendo razones y consecuencias, desencadenando con su "nada" existencial el infierno. Sin posibilidades jamás de retornar al Jardín del Edén, a la ciudad, a la salvación.

Solos estamos, entre tanta gente... ¿Dónde esta Dios? ¿Qué va a pasar cuando la ciudad reviente? Ya no encuentro afinidad con la vida de los pequeños burgueses, empleados, todos o casi todos, de beneméritas instituciones que habría que hacer desaparecer de la faz de la tierra. La ciudad es tan solo una sombra, una ruina de lo que fue alguna vez un sueño egoísta y estridente. No quiero que piensen que es por aversión directa lo que digo, es más bien recelo. Es necesario un cambio de ordenación para torcer la historia. Entre los muros muertos de la ciudad, lejos de los paisajes estupendos que otrora representaron y compusieron, componiendo un marco con el cual millones extasiaron al soñador con un mañana diferente, van los hombres y mujeres de este mundo vagando entre sus ruinas entrañables, buscando donde hacer pie, si eso puede ser posible, buscando reconocimiento, integración, mientras los turistas sacan fotos vacías, los ciudadanos corren sin dirección, intentando cumplir horario, todos nosotros exponentes de una tribu degenerada, que desconoce cualquier moralidad o principio que se precie de humano y que sirva realmente para algo. Somos testigos del deterioro de lo que una vez se creyó “civilización”, hoy lejos de esa quimera, estamos sin nada.



25 mayo 2009

José Martí/ 114 Años de la muerte de aquel Poeta Revolucionario



“Cree el aldeano vanidoso que el mundo entero es su aldea, y con tal que él quede de alcalde, o le mortifique al rival que le quitó la novia, o le crezcan en la alcancía los ahorros, ya da por bueno el orden universal, sin saber de los gigantes que llevan siete leguas en las botas y le pueden poner la bota encima, ni de la pelea de los cometas en el Cielo, que van por el aire dormidos engullendo mundos. Lo que quede de aldea en América ha de despertar. Estos tiempos no son para acostarse con el pañuelo en la cabeza, sino con las armas en la almohada, como los varones de Juan de Castellanos: las armas del juicio, que vencen a las otras. Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra.(...) Ni ¿en qué patria puede tener un hombre más orgullo que en nuestras repúblicas dolorosas de América, levantadas entre las masas mudas de indios, al ruido de pelea del libro con el cirial, sobre los brazos sangrientos de un centenar de apóstoles? De factores tan descompuestos, jamás, en menos tiempo histórico, se han creado naciones tan adelantadas y compactas. Cree el soberbio que la tierra fue hecha para servirle de pedestal, porque tiene la pluma fácil o la palabra de colores, y acusa de incapaz e irremediable a su república nativa (...) La incapacidad no está en el país naciente, que pide formas que se le acomoden y grandeza útil, sino en los que quieren regir pueblos originales, de composición singular y violenta, con leyes heredadas de cuatro siglos de práctica libre en los Estados Unidos, de diecinueve siglos de monarquía en Francia. Con un decreto de Hamilton no se le para la pechada al potro del llanero. Con una frase de Sieyès no se desestanca la sangre cuajada de la raza india. (...) La universidad europea ha de ceder a la universidad americana. La historia de América, de los incas acá, ha de enseñarse al dedillo, aunque no se enseñe la de los arcontes de Grecia. Nuestra Grecia es preferible a la Grecia que no es nuestra. Nos es más necesaria. Los políticos nacionales han de reemplazar a los políticos exóticos. Injértese en nuestras repúblicas el mundo; pero el tronco ha de ser el de nuestras repúblicas. Y calle el pedante vencido; que no hay patria en que pueda tener el hombre más orgullo que en nuestras dolorosas repúblicas americanas…”


José Martí/ 114 Años de la muerte de aquel Poeta Revolucionario - HologramaBlanco

Millones de personas han nacido y fallecido a lo largo de la historia de la humanidad, pero solo algunas han logrado trascender y pueden hoy, muchos años después de su muerte, continuar influenciando, guiando, enseñando al resto que le seguimos. Su palabra se lee y repite pese al paso del tiempo, de las censuras, de las diferencias, del olvido, del engaño, de la falta de inteligencia, porque sabemos que “eso es lo que tienen los grandes pensadores y revolucionarios: su lenguaje no envejece”, como dice el Che, y es claro que no envejecen, porque la lucha no envejece, las cosas no cambian, las injusticias se repiten, entonces, esas ideas, esas palabras, esa lucha es presente, actualidad, realidad. Lo que dijo Martí corre como viento en nuestra cotidianidad, en nuestra búsqueda diaria de reivindicaciones, en nuestra necesidad de entender, de creer, de saber, de modificar nuestro entorno para construir un lugar mejor para vivir.

Personajes así no saben quedar encerrados en libros de historia, en museos, en leyendas, su palabra, acción y ejemplo arden dentro nuestro, como un fuego eterno que intenta consumir para siempre todas nuestras miserias y esa insana pretensión de ser siempre pequeños burgueses, dejando atrás diferencias, clases, incentivos, bienes materiales, esa ignorancia que sufre y soporta el pobre, el indio, el negro y todas esas minoría que no entran en el orden establecido y por esa sola razón son marginados, perseguidos y explotados.


Tenemos que saber que Martí es una de las palabras más calificadas de nuestra America, y es así porque lo dice su Pueblo, porque “nada es en sí un hombre sino lo que haya puesto su pueblo en él” y a él le han puesto las mejores cualidades y esperanzas que se puedan poner en un hombre, han confiado en su liderazgo, en su prosa, en su poesía, en su forma de pensar y hacer, lo han elegido por sobre el resto y lo han vuelto heroe. Porque él fue un dirigente y un creador, un hombre que vivió la estrechez de pertenecer a una familia carenciada, fue encerrado, expulsado, maltratado y eso lo hermana al Pueblo, lo hace digno de entrar en su casa, de ser de confianza . Él fue un hombre revolucionario, comprometido, sus palabras solo expresan cuestiones humanas, dolores de hombres reprimidos y explotados.

Para ningún estudioso de la coyuntura de Cuba a fines del siglo XIX resulta un secreto que sin el ideario y la actividad de Martí, tanto clandestina como pública, no hubiera sido posible encender la chispa ni el estallido de la que él dio en llamar la “Guerra Necesaria”.

Martí nos enseña que “los derechos se toman, no se piden”, nos enriquece con su palabra y nos hace entender que solo a través de nuestra lucha alcanzaremos la justicia que buscamos y merecemos
. Nos dice que debemos pelear, pelear con todas nuestras fuerzas y a través de todas las formas que creamos posibles, porque solo de esa manera nuestras ideas y sentimientos serán alcanzados verdadera y definitivametne. Este es nuestro derecho y no una concesión de alguien o de algo que por caridad nos regala. Prefirió declarar desde los Estados Unidos, en 1889 —como el que otea al futuro en defensa constante por Cuba y las repúblicas sudamericanas—, que “solo con la vida cesará entre nosotros la batalla por la libertad ”. De ese modo encaró la muerte y legó un ejemplo de trascendencia histórica y social frente a cualquier adversidad y prepotencia gubernamental. Entonces, nos queda claro que la lucha se debe dar entregando nuestra vida en ella. Porque al final no va a importar lo que pueda pasarnos, está claro que todos queremos vivir, pero importa mucho más la manera en que vamos a morir despues de haber vivido, porque como Martí dirá: “vale más un minuto de pie que una vida de rodillas”.

Buscó impedir que el águila imperial “cayera con fuerza sobre los pueblos de nuestra América”, rindiendo homenaje a Bolívar, y dejando constancia del accionar del Norte que pone en peligro la vida de todos los Pueblos de America.

Por ser consecuente con su propio imaginario hay un 19 de mayo luctuoso en el calendario de esa Patria Liberada de Cuba y en toda nuestra America Latina. “La felicidad general de un pueblo descansa en la independencia individual de sus habitantes” y él lo hizo posible.

Decía que “la independencia absoluta, la soberanía completa —sin limitaciones aquélla, sin mixtificaciones ésta— fueron y son la eterna, inquebrantable e irreductible aspiración de la patria cubana” y del todo el mundo que ve sometida su voluntad, su libertad, su soberanía.

Martí fue el mentor directo de la Revolución cubana y el hombre a cuya palabra hay que recurrir siempre para dar la interpretación justa de los fenómenos históricos que estamos viviendo. Un hombre cuya palabra y cuyo ejemplo hay que recordar cada vez que se quiera decir o hacer algo trascendente en Latinoamérica o el Mundo, porque José Martí es mucho más que cubano; es uno de esos hombres que es hijo de todas las patrias, de todas las naciones, de todos los pueblos, porque su lucha es la lucha de todos los que padecemos las barbaridades de este sistema.

Debemos honrar la memoria de Martí a la manera en que el Che nos enseñó, “citando sus frases, frases bonitas, frases perfectas, y además, y sobre todo, frases justas". Pero se puede y se debe honrar a Martí en la forma en que él querría que se le hiciera, cuando decía a pleno pulmón: “La mejor manera de decir, es hacer.”

Su existencia fue una vida destinada al sacrificio, pensando en el sacrificio y sabiendo que el sacrificio de él era necesario para la realidad futura de sus ideas y de su Pueblo. Pero también su vida fue ejemplo, ejemplo de cosas que suman y aportan, cosas que muchos dirigentes y “revolucionarios” han olvidado en estos tiempos llenos de traidores, corruptos en todas partes intentando ganar algún dinero mal concebido que pueda hacerlos sentirse importantes. Martí nos enseñó que un revolucionario y un gobernante no pueden tener ni goces ni vida privada, que debe destinar todo lo que tienen a su pueblo, a ese pueblo que lo ha elegido y al que representan.

José Martí nació en La Habana, Cuba el 28 de enero de 1853 y murió en Dos Ríos, Cuba; el 19 de mayo de 1895, fue conocido también por los cubanos como El Apóstol, fue un político, pensador, periodista, filósofo, poeta y masón cubano, creador del Partido Revolucionario Cubano y organizador de la Guerra del 95 o Guerra Necesaria. Realmente fue un poeta revolucionario con un pensamiento claro y elegante. Su palabra basta por si sola para aclarar conceptos.

"Martí vivió en el monstruo y le conoció la entraña, aun cuando la entraña era mucho menos negra y pestilente que la actual bestia que padecemos en este presente".






I - Yo soy un hombre sincero...

Yo soy un hombre sincero
De donde crece la palma,
Y antes de morirme quiero
Echar mis versos del alma.

Yo vengo de todas partes,
Y hacia todas partes voy:
Arte soy entre las artes,
En los montes, monte soy.

Yo sé los nombres extraños
De las yerbas y las flores,
Y de mortales engaños,
Y de sublimes dolores.

Yo he visto en la noche oscura
Llover sobre mi cabeza
Los rayos de lumbre pura
De la divina belleza.

Alas nacer vi en los hombros
De las mujeres hermosas:
Y salir de los escombros,
Volando las mariposas.

He visto vivir a un hombre
Con el puñal al costado,
Sin decir jamás el nombre
De aquella que lo ha matado.

Rápida, como un reflejo,
Dos veces vi el alma, dos:
Cuando murió el pobre viejo,
Cuando ella me dijo adiós.

Temblé una vez -en la reja,
A la entrada de la viña,-
Cuando la bárbara abeja
Picó en la frente a mi niña.

Gocé una vez, de tal suerte
Que gocé cual nunca: -cuando
La sentencia de mi muerte
Leyó el alcaide llorando.

Oigo un suspiro, a través
De las tierras y la mar,
Y no es un suspiro, -es
Que mi hijo va a despertar.

Si dicen que del joyero
Tome la joya mejor,
Tomo a un amigo sincero
Y pongo a un lado el amor.

Yo he visto al águila herida
Volar al azul sereno,
Y morir en su guarida
La víbora del veneno.

Yo sé bien que cuando el mundo
Cede, lívido, al descanso,
Sobre el silencio profundo
Murmura el arroyo manso.

Yo he puesto la mano osada,
De horror y júbilo yerta,
Sobre la estrella apagada
Que cayó frente a mi puerta.

Oculto en mi pecho bravo
La pena que me lo hiere:
El hijo de un pueblo esclavo
Vive por él, calla y muere.

Todo es hermoso y constante,
Todo es música y razón,
Y todo, como el diamante,
Antes que luz es carbón.

Yo sé que el necio se entierra
Con gran lujo y con gran llanto.
Y que no hay fruta en la tierra
Como la del camposanto.

Callo, y entiendo, y me quito
La pompa del rimador:
Cuelgo de un árbol marchito
Mi muceta de doctor.

XXXIX - Cultivo una rosa blanca...

Cultivo una rosa blanca,
En julio como en enero,
Para el amigo sincero
Que me da su mano franca.

Y para el cruel que me arranca
El corazón con que vivo,
Cardo ni oruga cultivo:
Cultivo la rosa blanca.

XLVI - Vierte corazón tu pena...

Vierte, corazón, tu pena
Donde no se llegue a ver,
Por soberbia, y por no ser
Motivo de pena ajena.
Yo te quiero, verso amigo,
Porque cuando siento el pecho
Ya muy cargado y deshecho,
Parto la carga contigo.
Tú me sufres, tú aposentas
En tu regazo amoroso,
Todo mi ardor doloroso,
Todas mis ansias y afrentas.

Tú, porque yo pueda en calma
Amar y hacer bien, consientes
En enturbiar tus corrientes
En cuanto me agobia el alma.
Tú, porque yo cruce fiero
La tierra, y sin odio, y puro,
Te arrastras, pálido y duro,
Mi amoroso compañero.
Mi vida así se encamina
Al cielo limpia y serena,
Y tú me cargas mi pena
Con tu paciencia divina.
Y porque mi cruel costumbre
De echarme en ti te desvía
De tu dichosa armonía
Y natural mansedumbre;
Porque mis penas arrojo
Sobre tu seno, y lo azotan,
Y tu corriente alborotan,
Y acá lívido, allá rojo,
Blanco allá como la muerte,
Ora arremetes y ruges,
Ora con el peso crujes
De un dolor más que tú fuerte.
¿Habré, como me aconseja
Un corazón mal nacido,
De dejar en el olvido
A aquel que nunca deja?
¡Verso, nos hablan de un Dios
A donde van los difuntos:
Verso, o nos condenan juntos,
O nos salvamos los dos!



17 mayo 2009

Mario Benedetti - Por Siempre







Mario Benedetti - Por Siempre

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo


Su noción de patria era "la urgencia de decir nosotros" y amaba a la “gente que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace ... gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad ... gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite, huir de los consejos sensatos dejando las soluciones en manos de nuestro padre Dios ... gente que es justa con su gente y consigo misma, gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de si, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio ... gente capaz de criticar constructivamente y de frente, pero sin lastimar ni herir ... gente que tiene tacto ... gente que posee sentido de la justicia”.

Hoy el mundo vuelve a perder un ser extraordinario, no por su excelencia al realizar su profesión de escritor, sino, por la calidad y clase de hombre que supo ser. Hoy, la muerte, riega una vez más de tristes azares e inexpugnables verdades nuestra historia. Hoy la tierra esconderá sus arrugas y entre sus ropas el Inventario de sus poesías, recordándonos a todos, como él lo hacia, que la vida no es un Exilio, aunque debamos partir seguido de todos lados, que El Sur también existe, que hay Tácticas y Estrategias para conseguir cualquier cosa, y así, desde Uruguay el viento llevará los versos que supo concebir por los distintos países donde estuvo todo este tiempo, sin presentar pasaporte o visa, porque él y su lenguaje son universales, eternos e inalterables. Sus personajes llorarán el desenlace de la vida de su creador, sus cuentos dejarán de contarse por un instante, y todos recordarán a ese hombre afable, intenso, melancólico, niño y luchador que supo ser a fuerza de reveses y contratiempos. Nos quedará por siempre esa mirada que dijo más que mil historias, aunque él las haya escrito casi a todas. También nos quedarán los acordes cotidianos de canciones como Por qué Cantamos. Su sombra pedirá una Tregua, para contarnos sus pensamientos y leerá en La Borra del Café lo que le puede pasar mañana a la humanidad si sigue andando por esta conrnisa. Desde una estrella jugará con los Montevideanos, y La muerte que supo arrebatarnos su entrañable cariño cerrará puertas y ventanas para que su magia no pueda escaparse. Pedro y el Capitán viajarán por océanos y mares contándonos de sus viajes y pericias, el farol de la esquina, del barrio que lo vio nacer, mostrará con su luz las Perplejidades del fin de siglo pasado y de los horrores que permanecen todavía en este siglo XXI.


Todos esos espacios donde nos lleva Benedetti deben considerarse sagrados y de esa forma permitir que el pecho se abra y se filtren en los ojos y los oídos de quienes nada pueden ofrecer a nuestra existencia algo que valga la pena. El es y será siempre gracias a su legado, un intelectual comprometido con causas que la razón no desconoce, y por su compromiso, dedicación e inteligencia ocupará por siempre un lugar entre los grandes hombres que pasaron por este mundo.

Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno Benedetti, como era su verdadero nombre, nació un 14 de Septiembre de 1920 en Paso de los Toros, Uruguay. Siendo todo lo que fue Benedetti —taquígrafo, vendedor, cajero, contable, traductor, librero, funcionario y periodista— su obra no podía pertenecer a un género, a un tema, a una realidad. Se atrevió con el cuento, la novela, el ensayo, el teatro y la crítica literaria. Este Benedetti, que transitó todos los géneros posibles, supo anclar sus textos en la mayoría de los puertos que inquietan a la condición humana: el amor, la muerte, el tiempo, la miseria, la injusticia, la soledad, la esperanza. Y lo hizo de una manera tan simple y directa que miles de lectores lo convirtieron en su cómplice y todo. Pero la poesía fue siempre su verdadera pasión, con la que se sentía más él mismo.

Era un hombre cordial, enteramente, pero aún más, fue un tímido absoluto. Un hombre que nunca tuvo paz, como no la tienen los hombres que están llamados a trascender en los tiempos.

Quizá fue esa manía suya de mantenerse fiel a sus ideas políticas y tratar temas sociales lo que le generó el aplauso del pueblo y le privó de los mayores reconocimientos literarios. Recordar las palabras que le escribió a Allende, “…Para matar al hombre de la paz, para golpear su frente limpia de pesadillas tuvieron que convertirse en pesadilla... para batir al hombre de la paz, tuvieron que bombardearlo hacerlo llama, porque el hombre de la paz era una fortaleza”, o al Che Guevara, “… Sin embargo los ojos incerrables del Che, miran como si no pudieran no mirar, asombrados tal vez de que el mundo no entienda, que treinta años después sigue bregando, dulce y tenaz por la dicha del hombre.”, o sobre las diferencias de clase “Ustedes cuando aman, consultan el reloj, porque el tiempo que pierden, vale medio millón, nosotros cuando amamos, sin prisa y con fervor, gozamos y nos sale, barata la función". Sus poemas estaban al servicio de la rabia que le produjeron las dictaduras del sur, la uruguaya, que le persiguió a muerte, y la argentina, que fue cómplice de aquella y también quiso matarle. Mató a un amigo suyo, el líder político Zelmar Michelini, y esta muerte fue un símbolo de las muertes que hubo antes y después en la vida acosada de hombres como él. Luz, su mujer, fue su bastón. Y Palma y Cuba y Lima sus lugares de exilio. El mismo Benedetti sabía que la etiqueta de 'autor comprometido' fue utilizada por algunos para ningunear otros aspectos de su obra.

Su obra está marcada por el amor y la solidaridad, y a medida que pasa el tiempo, por la muerte, esa que le miró de frente el 17 de mayo de 2009 en Montevideo. El adiós definitivo se convierte en un referente, casi en una obsesión. Y aunque él mismo reconoció en diversas ocasiones su inquietud por el fin de su vida, le preocupó aún más la muerte de la Humanidad. “… Cuando llegue el momento de ser nadie, el mundo seguirá y no lo veremos. […] Lo cierto es que no somos dueños de este cuerpo, tan sólo lo alquilamos, hasta que llega el óbito y nos da desalojo. Y entonces ser nadie es bastante menos que ser poco...". La angustia de Mario Benedetti reflejada en uno de sus últimos libros, 'Vivir adrede' (2007), no borra su legado literario, más de 80 obras, tocado por el don de la inmortalidad. “Te dejo con tu vida, tu trabajo, tu gente, con tus puestas de sol y tus amaneceres. Sembrando tu confianza, te dejo junto al mundo, derrotando imposibles, segura sin seguro (...) Pero tampoco creas a pie juntillas todo. No creas, nunca creas, este falso abandono. Estaré donde menos lo esperes. Por ejemplo, en un árbol añoso de oscuros cabeceos. Estaré en un lejano horizonte sin horas, en la huella del tacto, en tu sombra y mi sombra…”.

Así se despedía Mario Benedetti en 'Chau número tres'. El uruguayo reflexionaba sobre la relatividad de la ausencia. También ahora es relativa. Como legado deja sus palabras y su forma de entender la vida.

Sus textos tienen esa forma extraña que la nostalgia y la tristeza les han delineado en sus oraciones, pero tienen una fuerza inmensamente grande que sujetan la ilusión y el compromiso con la compasión y el amor. Mario Benedetti sabe llevar al sitio, sabe escurrirnos hasta ahí y volvernos testigos de las circunstancias que los corazones producen, todo lo exterior.
Murió el poeta resistente, que vivió el exilio y la enfermedad, pero que siempre se mantuvo "en defensa de la alegría".

Finalmente, una agonía causada por un fallo intestinal, que hizo deprimentes sus últimos días, le rompieron del todo, y murió a los 88 años, en su tierra, Montevideo. Su muerte se produjo semanas después de su última hospitalización por fallos multiorgánicos que al final le cegaron el humor y la vida; pero había empezado a morir mucho antes; hace tres años falleció su mujer, Luz, con la que vivió toda la vida, en la libertad y en el destierro.


Era un hombre insobornable, el más comprometido de su tiempo. Su muerte deja en silencio abatido su época, su ejemplo y la raíz de sus versos. Pero los muchos que lo recitan no lo dejarán, como él decía del verdadero amor, en lo oscuro. "La vida es una máquina, para la que no hay respuestas, ni repuestos". Eso dicen unos versos de Máquina, un poema incluido en Testigo de uno mismo, el último libro de Mario Benedetti, publicado pocos días antes de su muerte y lleno, no ya de versos finales sino, como decía él mismo, gran futbolero, de "versos semifinales".

Montevideo fue su último sitio, y fue casi el primero. Su largo recorrido por la vida conoció una interrupción terrible, cuando los médicos le detectaron tumores que aconsejaron operación, en el Hospital XII de Octubre de Madrid. Un día, poseído por el dramatismo al que a veces lo llevó su pesimismo, el que también está en sus poemas, y en sus narraciones, Mario decidió abandonarse.

Como hubiera dicho Idea, que le precedió en la muerte, empezó a decir para qué. Detrás de esa decisión de no seguir hay algunos versos, como estos: "Me he ido quedando sin mis escogidos, los que me dieron vida, aliento, paso, de soledad con su llamita tenue, y el olfato para reconocer, cuánta poesía era de madera, y crecía en nosotros sin saberlo. Me he quedado sin Proust y sin vallejo, sin Quiroga ni Onetti ni Pessoa, ni Pavese ni Walsh ni Paco Urondo, sin Eliseo Diego sin Alberti, sin Felisberto Hernández sin Neruda, se fueron despacito en fila india" como se fue hoy él, dejándonos solos, llorando su partida. Provocando este vacío atroz en el pecho, esta angustia que siento y que llevará tiempo calmar de alguna manera, y aunque al final logre calmarlo, su partida seguirá molestando en lo profundo de mi alma, haciéndome recordar que nos hace falta, con sus palabras, su sentido del humor, su mirada fija, su eterno compromiso con esas causas perdidas que encontró en su camino por el mundo.


pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.



“Terminemos hablando de la vida, entonces. Usted ha recibido muchos premios por su obra, pero cuando hace un par de años la Universidad de Alicante lo nombró doctor honoris causa, fue en reconocimiento a "su fecunda labor creativa y por su condición de hombre de pueblo". Obra, pero también vida. ¿Cómo prefiere ser reconocido?
Son dos cosas que forman el carácter y la condición humana de uno, ¿no? Muchos de mis poemas son producto de ser hombre de pueblo, y estar cerca del pueblo siempre ha sido una máxima para mí. Lo mejor que me pudo haber pasado en la vida es que lo que escribo le haya tocado el corazón a esa gente, a ese pueblo, a ese hombre de a pie”.

Por suerte hay muchos en esta tierra que nos quedamos con vos… y vos dejarías que nos quedáramos contigo.

Gracias por enseñarme a sentir la vida a través de la poesía, a mostrarme el valor del compromiso y de la lucha.

10 mayo 2009

Terrorismo de Estado/Atenco



Terrorismo de Estado/Atenco - HologramaBlanco

Atenco (náhuatl: En la orilla del agua). Es uno de los 125 municipios del Estado de México, localizado en la zona oriente del Valle de México. Cercano a otras cabeceras municipales como Ecatepec, Texcoco y Nezahualcóyotl, es una de las áreas con menor desarrollo económico de la región. Pero, mientras para algunos Atenco es el nombre de un lugar, para muchos otros, Atenco es el grito de lucha y rebelión de un Pueblo cansado de ser oprimido todo el tiempo, es otro ejemplo más de lo que es un Estado represivo, abusador del poder que se le ha conferido y violador sistemático de los derechos humanos que dicen defender. Es así que en la historia de nuestro colectivo, Atenco es grito, entrega, compromiso y lucha. A tres años del operativo policíaco en San Salvador Atenco, es necesario seguir recordando lo sucedido, para no olvidar, para seguir exigiendo justicia, para no apagar la luz que ese Pueblo tan valerosamente hizo brillar, y que lo vuelve vanguardia de un estallido aún mayor que termine con tanta marginalidad, desigualdad, inequidad, injusticia como la que viven nuestros Pueblos al día de hoy.

En aquel operativo, donde intervinieron policías de los tres niveles de gobierno, y que se realizó el 3 y el 4 de mayo de 2006, con el fin de desalojar a comerciantes floristas, en el contexto de la protesta campesina por el intento del Gobierno federal y local de construir un aeropuerto, lo que implicaba la expropiación de terrenos de la comunidad, dejando a los dueños y moradores sin nada y ante la negativa de los pobladores a abandonar sus cosas sin oponer resistencia, guardando silencio y agachando la cabeza, que decidieron defender sus tierras con el machete que es su instrumento de trabajo, abanderaron la lucha que ha seguido hasta ahora por los atropellos del Gobierno Federal hacia ellos y se dispusieron a enfrentar el abuso, el Poder molesto por esto, quiso silenciar las voces de los que exigían justicia y reconocimiento, dando carta blanca a la policía para que actuasen con toda su violencia. El saldo de dicho operativo fue de 207 detenidos, dos jóvenes asesinados, medio centenar de mujeres abusadas sexualmente y torturadas. Al menos 26 de esas mujeres denunciaron haber sido víctimas de violencia sexual, física y verbal por los policías que las trasladaron al penal de Santiaguito, estado de México, y aunque la Procuraduría General de la República (PGR) inició de oficio las investigaciones, “nadie ha sido consignado”.

Podemos citar la nota de Armando G. Tejeda corresponsal de Madrid, fechado el 7 de Mayo. Ahí cuenta que María Sastres y Cristina Valls son dos ciudadanas españolas que se encontraban en San Salvador Atenco, donde el conflicto con los pobladores de la localidad derivó en una brutal represión de las fuerzas públicas federales y estatales. Además de la trágica muerte del adolescente Francisco Javier Cortés, la escalada policial estuvo manchada por presuntas violaciones a los derechos humanos y las garantías jurídicas, como cuentan en su dramático testimonio ... Las vejaciones más flagrantes contra su integridad, señalan, se produjeron cuando las subieron a un camión junto a varias decenas de personas. Así lo cuentan: "nos metieron en un camión, donde nos empezaron a golpear todo el tiempo con las porras y con patadas. Además de que nos insultaban muchísimo, a nosotras por ser españolas nos llamaban etarras, putas y más cosas. Después nos cambiaron a un camión más grande, donde pasaron lista a todos -creo que éramos 38- y nos agredieron sexualmente a las mujeres." Sobre las vejaciones sexuales que sufrieron, María Sastres cuenta: "nos hicieron de todo, y como estábamos encapuchadas no veíamos quiénes eran, cuando mucho veíamos el suelo lleno de sangre y escuchábamos los gritos de dolor de la gente. No quiero entrar en muchos detalles sobre las agresiones sexuales, pero nos quitaron la ropa, nos la rompieron, nos pasaban la mano muchos policías y prefiero ya no decir más cosas. Pero todo esto pasó en el camión en el que nos trasladaron de Atenco a Toluca, donde si intentábamos hablar con algún compañero nos pegaban, nos volvían a insultar y se reían de nosotros".

El centro Prodh y las víctimas de abusos sexuales insistieron que entre los responsables destacan el gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto, y el actual procurador general de la República, Eduardo Medina Mora. Desde entonces se han venido acumulando irregularidades jurídicas escandalosas que mantienen en la cárcel a 12 presos políticos con condenas tan injustas como la impuesta a Ignacio Del Valle por 112 años de prisión, a Felipe Álvarez y Héctor Galindo por 67 años; y a otras 9 personas (Oscar Hdz. Pacheco, Alejandro Pilón, Julio Espinosa, Juan Carlos Estrada, Jorge Ordóñez, Adán Ordóñez, Narciso Arellano, Inés Rodolfo Cuellar y Eduardo Morales) que han sido sentenciados a 31 años 11 meses y 15 días de cárcel. Pero a tres años de los hechos de San Salvador Atenco “es preocupante” que no existan resultados eficientes para sancionar a los responsables de las violaciones a derechos humanos. La Suprema Corte de Justicia de la Nación no se atrevió a señalar a los culpables policíacos y políticos, pero consideró que se incurrió en hechos violatorios a los derechos fundamentales, sin que hasta la fecha el Estado mexicano reconozca plenamente esa responsabilidad ni se apliquen sanciones. Son mucho los organismos nacionales e internacionales que han acreditado el abuso sexual, torturas, homicidios y detenciones arbitrarias durante el operativo, pero ninguno de ellos fue escuchado y todos ellos oportunamente han sido ignorados por el actual gobierno de México.

A tres, años, dice, los autores materiales de estos hechos recibieron una palmadita y un cheque de impunidad de la Suprema Corte de Justicia; los autores materiales perpetradores directos de tal brutalidad, tampoco han sido castigados, no hay un solo policía o militar en la cárcel. Señala que el gobierno apostó a que después de tres años los hechos estarían en el olvido y habría servido el “escarmiento” contra el pueblo de Atenco.

Por su parte, Héctor Galindo Gochocoa, detenido en el operativo policíaco de Atenco y condenado a 67 años y medio de prisión, recluido en un Penal Federal de Máxima Seguridad Número 1, señala también en un comunicado, que a tres años de “aquel mayo rojo de 2006” las cosas siguen igual que al principio, pues al caso Atenco lo sigue caracterizando la ilegalidad, la impunidad y la injusticia. El también abogado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) hace un recuento de daños: “los asesinos, los violadores, los allanadores de domicilios, los golpeadores, los torturadores, siguen bajo el manto protector de instituciones obsoletas e ineficaces”.

Héctor Galindo denuncia también las condiciones “inhumanas” en que viven los presos de Atenco en el Penal de Alta Seguridad: “comemos en 3 minutos, nos bañamos en otros 3, permanecemos encerrados 23 horas del día bajo la incesante luz de un foco que jamás se apaga, siempre bajo órdenes como quítese la camisa, quítese la playera, levante sus manos, de la vuelta, quítese el pantalón, bájese los calzones, bájese el prepucio, enséñeme los testículos, quítese los calcetines y zapatos, vístase, ¡ah!, pero primero haga 3 sentadillas…”. Más que un Centro Federal de Readaptación Social, señala el detenido, “es un Centro de Exterminio cuyo encarcelamiento busca matar... por la insalubridad, la desasistencia cotidiana, la agresión psicológica constante, la tortura física y psicológica que siguen existiendo, las faltas de respeto, los ataques a la dignidad, con un goteo permanente de injusticia sobre injusticia, de carencias médico-sanitarias, de aislamientos”. Incluso, detalla, “hasta la visita familiar se me ha negado, cerrándome la posibilidad de dar un abrazo y recibir un beso de mi querida madre, de mi padre o hermanos”.

Todo el operativo fue cruel, pero sobre todo espeluznante, demostrando una vez más que los tiempos no cambian, los sistemas, los procesos, los métodos se repiten una y otra vez, sin que nadie haga nada para cambiarlo. Existen en el mundo infinidad de hechos como estos que se suceden a diario, en nosotros esta descubrirlos, informarlos, comentarlos y confrontar directamente con los gobiernos que utilizan estas prácticas y tienen estas actitudes e ideas para solucionar las cosas y defender tan solo sus intereses.

Y como todos somos Atenco debemos entender que esta lucha no se nos escapa. Somos engranajes de un sistema macabro, y con nuestra forma de ser y hacer contribuimos a que esta represión y opresión continúe su marcha de dominación y saqueo en todas partes.



¡Libertad a los presos/as políticos/as de Atenco y el Mundo!

¡La lucha de los Pueblos es imparable!

¡Hasta la Victoria Siempre!