Seguidores

ecoestadistica.com

28 junio 2009

Tiempo




Tiempo - HologramaBlanco

¿Este será realmente nuestro fin? Para cada uno de nosotros, pensarlo podría no ser algo realmente extraño, pero en todos los casos la incertidumbre de la respuesta nos deja un sabor amargo. La vida pasa, indefectiblemente pasa, y esa vida solo cobra sentido en el tiempo que la fracción de historia supo regalarnos. ¿Frente a qué calamidades de la vida se abre paso nuestro ser para llegar a ser? Segundos de un minuto que tanto desperdiciamos hasta que llega el momento en que ya no tenemos más tiempo que gastar y nuestros ojos se apagan para siempre, nuestro pecho se enfría y lo que hubiera sido ya no será jamás. La vida corre como un gran velocista, a nuestro alrededor sin pausa ni pereza, nosotros corremos también dentro de ella, y entre tanto correr la vida se nos pasa sin darnos cuenta.



En las viejas calles de la vida de cada uno, algunos recuerdos suelen tener mucha mas significación que otros. Mil imágenes se suceden y pasan delante nuestro como si esos recuerdos fueran un film de detalles, figuras y situaciones casi deformes que se suceden velozmente como fotogramas de una historia paralela. Pero, ¿Qué recordamos? ¿Que hicimos? ¿Por qué recordamos? ¿Quien nos recuerda? Solo la memoria y la importancia que tuvo en su día lo vivido, nos hacen darle un puesto de privilegio en nuestra "frente marchita" a lo que pasó. Ahora me acuerdo de una mañana sin fecha, una plaza verde bañada por un sol de invierno que apenas la entibiaba y un tronco centenario, esperando que el tiempo terminase con su recuerdo, recostado sobre la tierra, cansado de esperar su final, perpetuaba el minuto para devorarse sus entrañas. No debemos dejar que esto suceda en nuestras vidas. De la misma manera no podemos permitir pensar en los demás cuando todo está terminando, no debemos esperar a la muerte, sentados o recostados en el piso dejando que el tiempo se escape, no debemos ser tan solo un espectador de nuestras propias vida, debemos vivirla, vivirla de forma mayúscula, plenamente. No deberíamos perdernos sin ser recordados. Este es nuestro espacio. Un día nos miramos atentamente y nos damos cuenta que el tiempo ha dejado de ser benévolo con nosotros.



La derrota, expresada en un alarido, rompe el silencio, sólo para dejar uno aún mayor. Reconociéndonos en el silencio de la desnudez, sedimentando dolores, discrecionalmente relevados, borrando de nuestra memoria esos otros sucesos que fueron encuentro y hoy se pierden en un instante egoísta, vacío, sin sentido, pasó el minuto y nada queda. Todo a lo largo del tiempo es desprecio, cólera e indiferencia. Desvistiendo las respiraciones que se buscan, callamos, ahogados en un mundo sin razones que consumen momentos. ¿Y lo qué ha sido? ¿Y lo que será? De eso nada, solo frío e impaciente estamos dando vueltas, y las cosas cambian, buscando algo que permanezca después que pase el tiempo. ¿Cuántos cadéveres pueden encontrarse en un río de latinoamerica en seis hora? ¿Cuántas violaciones a los derechos humanos se desconocen en una hora? ¿Cuántos mueren de hambre en un minuto en el mundo? Eso es tiempo, en esas muertes, atropellos, abusos y violaciones también se cuenta el tiempo por estas regiones donde el "primer mundo" queda de modelo, allá lejos.

En contra de lo que muchos creemos, la vida no tiene más hilos que aquellos que puede tener cualquier pequeño títere, ni más caminos que los que anduvimos recorriendo hasta ahora. Y nos reconocemos en el oscuro de nuestra sombra, en lo oscuro de nuestra persona, perdidos, en el abismo de nuestras miradas, desconociendo certezas, intentando absurdamente alcanzar esos sueños que soñamos hace tiempo, vamos en el tiempo como naufragando en un gran océano. Secuestrando los rubores que sangran, el espacio que contienen, para envolver la incertidumbre que abraza el instante nos hacemos parte de otra sustancia mayor a la nuestra.






Y si acaso con el transcurrir del tiempo aún permanece muy escondido en nuestra memoria algún recuerdo no grato, el olvido producto del transcurso del tiempo lo corroe todo, desmenuzándolo sin piedad, hasta que las briznas que conforman las cosas estallan provocándonos grandes daños.

¿En qué momento estamos? Ocasión donde todo puede ser posible, instante de las cosas que como sueños son y nos alcanza y como sombras se aparecen y se pierden en el efímero firmamento de los sucesos que en un instante se desvanecen y como recuerdos algunas veces permanecen, sueños que no parecen que fueran de uno. Tiempo, desarrollo de las cosas, el punto de expulsión e intriga que da paso al universo.



Un día no muy lejano llegamos a la conclusión, que la vida sigue siempre pase lo que pase. Quizás algunos lo vean desde otra perspectiva. ¿Vale hablar en una entrada como esta, del terror y el dolor que nos provoca el paso del tiempo y sobre todo la proximidad de la muerte? Nada nos resulta ajeno, ni pasajero, aunque no tengamos cercanía con alguna catástrofe, no con una vejez prematura, ni con algún enfermo terminal, estas cosas también son importantes para nosotros, porque nadie está exento de sufrir un accidento o de morir en la próxima hora que llega después de esta.



Sol y sombra, frío y caliente, la vida está llena de dualidades y en el fondo quizás nosotros tan solo seamos mellizos de nuestras propias ilusiones. Porque tal vez somos clones de nuestros propios pensamientos y en ellos nos perdemos, perdiendo dentro de ellos al tiempo. Si dejáramos volar libremente la imaginación nos llenaríamos de regocijo y de angustia, y este mundo se volvería aún más un mundo de dudas calamitosas. ¿Qué pasaría si…? Esa maldita pregunta que nos hace sufrir tanto. Creo que la humanidad hace tiempo perdió su dualidad, en algún recodo de algún desconocido camino que nadie puede recordar.

La vida es una sola, con sus matices, alegrías y sinsabores. Justificamos nuestro paso terrenal queriendo dignificar la vida, dándole una razón, un sentido, pero casi siempre olvidamos esto y desperdiciamos nuestro tiempo en superficialidades.

No se trata de vivir de cualquier modo, claro que no. Quizás, porque caminando por los estrechos bordes que separan la vida de la muerte, no importan tanto los detalles de cada instancia que nos toca enfrentar. Importa el todo en su conjunto. Estamos ante una divisoria de aguas entre quienes apuestan por un modelo de mundo que agranda los espacios de vida y otro modelo que lo achica. Ambas actitudes, están en la naturaleza de cada modelo y en cada uno de nosotros. ¿Qué vamos a elegir ahora? Preferimos achicar el mundo o hacerlo más grande. ¿Sabemos que para que el mundo sea grande necesitamos de cada una de las personas que en el habitan?

No hay tanto tiempo como creemos, por lo tanto no tenemos que desperdiciarlo en discusiones sin sentido, viviendo “cómodamente” y escondiendo la cabeza en la tierra. Y aunque algunas cosas se olviden indefectiblemente y otras no, debemos vivir con todo valor y entereza. Con cada una de las vueltas que dan las agujas del reloj, no solo nos acercamos a la muerte, sino también vamos perdiendo recuerdos, caminos, sucesos, personajes, amigos, enemigos. En definitiva, todo se reduce a este instante y a lo que pueda hacer yo con él (¿Qué harán los demás con este minuto que ya comienza? ¿Lo mismo de siempre? Perderlo al final de cuentas) Que será de lo que somos, dónde estará la vida que pudo haber sido y no fue, la que era grandiosa o la que era un infierno, esa vida que hubiera sido perfecta o más desquiciada que esta. ¿Dónde está toda mi familia pasada y futura? “Será lo que deba ser o no será nada”. El azar juega siempre a la ruleta rusa con nuestra existencia, nosotros solemos tomar el arma por la culata y apuntar con firmeza a nuestra cien, sin que nos tiemble el pulso, sin que sepamos muy bien que estamos haciendo, o por qué lo estamos haciendo. Me da tantas nauseas este andar delirante, este paso del tiempo que casi siempre vomito sin reserva. Tic tac, tic tac y todo se va descomponiendo, el tiempo se va degenerando hasta morir. Soy lo que soy y eso duele tanto, como le duele a cada ser que frente a mí se para y piensa en todo esto que está pasando. ¿Dónde estará la noche clara el día oscuro, la nada presente, el vació prometido? La hora que viene podrá develarme el misterio tan bien como me lo develó esta hora que paso recién.

Mejor comenzar a vivir y hacerlo bien. El tiempo se esfuma entre las manos, bajo nuestros pies, en cada paso que damos se suceden y pierden infinidad de momentos, pensamientos e historias. Jugamos con la historia de una manera que no asombra a nadie, estamos tan acostumbrado a perderlo todo, a lastimarlo todo, a olvidarlo todo, que vivimos sin responsabilidad alguna, sin que a nadie le importe realmente, solo hay que cumplir horarios, marcar tarjeta, crecer según las leyes del mercado y después que Dios se apiade de nuestra alma. Ya en nuestro pensamiento no hay mañana verdadero, no hay palabras, no hay remordimiento, no queda nada, absolutamente nada. Siempre podemos comenzar de nuevo si queremos.

Que la vida no sea un hiato entre las dos comas que se dan en la eternidad en donde escribimos nuestra historia. No nos detengamos demasiado tiempo a pensar en lo que vendrá, porque el alba llega demasiado rápido para hacer algo con ello y corremos el riesgo de perderlo todo. No nos opongamos al reto de cambiar las cosas, de torcer nuestro destino, contamos con el tiempo, que no nos juegue en contra. Controlemos el egoísmo para que todo sea posible, para no perder en cuestiones miserable cada minuto que se nos ha entregado, seamos coherentes con nuestro tiempo y hagamos cosas que valgan la pena, que nuestras decisiones nos hagan realmente grandes.

El tiempo es lo más precioso que tenemos, no lo perdamos debatiendo tantas cuestiones sin sentido y trascendencia, no perdamos el tiempo sin tenerlo en cuenta, porque después será tarde y no podremos hacer otra cosa más que ver como el mundo, el tiempo y lo que somos desaparece. ¿Cuánto tiempo habremos dedicado a lo largo de los años a ver pasar el tiempo sin ser concientes de ese paso? Mientras el reloj inmutable, fijo, atónico, distante y estático sigue su procesión por dentro mientras por fuera pareciera que las cosas siguen igual nosotros vamos muriendo y perdiendo. El tiempo es implacable y no perdona a nadie. El tiempo todo transforma, en el tiempo las cosas se ordenan o pueden ordenarse si dirigimos nuestros actos de forma acertada. No dividamos nuestro tiempo como lo hace el sistema, es decir, como si fuera una división del trabajo, porque solo con ello conseguiremos empobrecer nuestras vidas a niveles insospechados. Cuanta más libertad le damos al negocio, más vida perdemos con eso.

Tiempo, duración, época, estación, edad, oportunidad que se aprovecha o pierde, coyuntura que sorpresivamente surge y por igual se evapora dejando solo el rastro leve de algo que pudo haber sido y no fue. El tiempo debe respetarse, como la verdad historica, usarla a capricho o fabricar la historia a capricho no conduce a ningún resultado bueno. Por eso, al reconocer que siempre somos parte de esta tragicomedia que es la vida, debemos animarnos a decir estas cosas y a intentar cambiarlas.

Que el tiempo sea entonces "honrar la vida"...


27 comentarios:

elena clásica dijo...

Qué maravilloso y artístico homenaje a la vida, extraordinario ensayo sonre el tiempo, cuántas veces desperdiciado. Apuremos la vida hasta las últimas consecuencias y cada segundo de ella.
Preciosa entrada. Besitos.

§♫*€lisa*♫§ dijo...

felicitaciones el post está muy bien logrado
y su mensaje claro y preciso

el tiempo es sólo un reducto terrenal
prefiero Ser Sideral y navegar entre titanes



mukaisitos de luz
felíz domingo

Raquel dijo...

Pero que bien escribes Edgardo. Y lo bien en la forma no es suficiente; el valor de las ideas que escribes sobre pasa esas esas formas. Como recuerdo la memoria vive del pasado, como deseo la intención vive en el futuro y entre memorias y deseos, perdemos la atención de ese hecho irrefutable en el que la vida se compone de pequeños instantes presentes.
Es un placer leerte.

Viv. dijo...

Ese vacío enorme para el que no encontrás palabras suficientes con que llenarlo; ese vacío, es como un valle sin árboles, pero un valle fértil con mucho potencial ... Intentás decir, querés decirlo, exteriorizás esa angustia, ... , ...
La palabra es una creación humana; somos entes en búsqueda perpetua de significado: ello nos hace humanos, pero, cuanto más humanos nos hacemos más nos alejamos de nuestro SER. Este no busca, fluye, sin palabras ni ademanes mágicos; cuando me abandono junto al mar -sitio de donde provenimos- y dejo de asignarle significado al Todo y a nada, ahí encuentro al ser que me habita mientras me desentiendo de la que soy.

Una jauría de perros que sale de caza comparte la presa y llaman a otros compañeros con quienes repartirán el festín. Para ser solidarios tendríamos que volver al estado de naturaleza; el ser humanos, hombres, nos hace individualistas. El egoísmo es la naturaleza del hombre y lo peor es que no hay vuelta atrás. Cada uno si se atreve podrá operar un pequeño cambio en su vida pero salirse del sistema es suicida y luchar contra él es una ingenuidad.
Solo nos queda sobrevivir y agradecerlo.

Saludos y buena jornada electoral.

andal13 dijo...

El tiempo, ese maldito demonio que nosotros mismos inventamos, con esa manía tan perversa -y tan humana- de clasificarlo, acotarlo y etiquetarlo todo.

Hasta lo que no existe.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Buena reflexión. El tiempo es una dimensión humana y física, pero sólo lo humano lo dimensiona: como sólo él nos da la verdadera forma.
Al final, nuestra esencia está hecha de cada minuto.
Saludos.

Tesa dijo...

Nuestra vida tiene seguro fecha de caducidad, pero la desconocemos, por lo que no debemos desperdiciarla, ni comprederla del todo, sino VIVIRLA.

Vivir con intensidad, con pasión, con coherencia, y pensar que nuestras acciones son como un bumerang, si damos amor, recibimos, amor, sin indiferencia nos quedaremos solos.

No soy creyente, y puede que suene prepotente que no lo necesito, pero no le tengo miedo a la muerte, lo que me da miedo es existir sólo por inercia, sobrevivir como una planta en una rendija de la pared, sin elegir mi destino, sin hacerme responsable de mis decisiones, sin tratar de ser feliz, a pesar de todo, y tratar de hacer felices a los que me rodean.

Que avance el reloj, no pienso sentarme a ver cómo giran las manecillas, tengo demasiadas cosas interesantes que hacer.

Besitos, Edgardo, y que las elecciones traigan personas dispuestas a luchar por el bienestar de su pueblo y no sólo por su propio bienestar.

Roxanne dijo...

Creo que vienen tiempos difíciles y el tiempo va a volverse bastante apremiante... Tenés razón, no hay que perderlo, hay que salir, hacer cosas, buscar de a poquito hacer la diferencia.

El otro día pensábamos con mi muchachito que distintas podrían haber sido las cosas si nos hubiésemos conocido 8 años antes... pero si el "destino" no nos encontró en esa época seguramente era porque no era nuestro momento (tal vez hubiera sido demasiado fácil y no tendría emoción...). Así que estamos como estamos, peleando las 5 o 6 horas que nos podemos ver en la semana, y buscándole la vuelta, inventandonos finales felices, sueños, fantasías... y tal vez algún día, todo eso pueda volversenos realidad...

ade dijo...

- La muerte es parte de la vida, aunque nos duela nos asuste, nos vulnere, es así. Mercedes es una sabia mujer por eso pide con su voz tan particular que "honrremos la vida". Gracias por tantos relojes que derriten el tiempo y hacen que un segundo bien vivido sea eterno. Besos. Ade

Jan Puerta dijo...

Curiosa metáfora la del tiempo. Nacemos con todo por delante y nos morimos sin habernos dado cuenta de cómo lo hemos perdido o vivido que para el caso y según dicen algunos filósofos,… es lo mismo.
Excelente entrada. No creo haber perdido el tiempo leyéndolo.
Un abrazo

Don Pepe dijo...

Nacemos prisioneros del tiempo, nos desgastamos por sobrevivir la vida, cuando solo beberíamos vivirla.

Tiempo de espera de un gran Armagedn, es como si esperáramos una sentencia por algo no cometido, será que se nos inyecto el miedo y el terror, pues no lo se…

Un abrazo fraterno y muy buena reflexión.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Estupendo, encatador, maravilloso... Llevaba tiempo sin pasar por aquí, pero veo que sigues tan genial como siempre.

Saludos!

Ruth L. Acosta dijo...

Edgardo...

El leerte, es como escuchar una bella melodía... tus palabras tienen un encanto especial, las escribes de tal modo, que pareciera estás componiendo una sinfonía, dulce y melodiosa...

Es un placer leerte...

Cuídate mucho, nos vemos pronto...

Edgardo dijo...

Elena:

La vida es maravillosa y artística, si aprendiéramos a vivirla como se debe. Estas palabras son una precaria (demasiado para mi gusto) forma de resaltar una cuestión importante, no importa tener tiempo, ni vivir, si no se lo hace de manera plena y completa. Lo que ocurra dentro del tiempo y de la vida depende tan solo de nosotros.

Mil gracias por tu comentario, de corazón lo digo.

Un besito para vos.

HologramaBlanco

Edgardo dijo...

Elisa:

Que bueno que el mensaje llegue de la mejor manera, que me lo hagas y hagan saber ayuda a seguir por este camino. Lo importante es que por lo menos nos quedemos pensando un poco en todo lo que esta escrito en la entrada, si consigo eso, tarea cumplida. El esfuerzo queda después en todos los que lo leen, en tratar de hacer de sus vida algo más que un pasar fortuito y estéril.

Ojala todos intentaran ser Sideral y navegar entre titanes, en lugar de mendigar segundos en realidades mediocres y ausentes.

Muchos besos para vos. Feliz resto de semana.

HologramaBlanco

Edgardo dijo...

Raquel:
Gracias por tu comentario, como digo siempre, me alegra saber que aquello que escribo sirve para que pensemos, para que miremos de otra manera o indaguemos un poco más en las cosas que nos dan ya hechas. De cualquier forma tanto halago y palabras de felicitaciones me hacen sonrojar más de la cuenta.

Me parece más claro aún tu comentario que nos has regalado: “la memoria vive del pasado, como deseo la intención vive en el futuro y entre memorias y deseos, perdemos la atención de ese hecho irrefutable en el que la vida se compone de pequeños instantes presente”, y claro, lo único que tenemos es este instante, este segundo, este ahora que se escurre entre nuestros dedos como agua que cae del grifo. ¡Lo que hagamos con nuestro tiempo depende solo de nosotros! “Honrar la vida” hacer que valga la pena depende tan solo de nuestra forma de utilizar el tiempo que se nos ha dado, que de más esta decir que es demasiado poco.

Debemos aprender a no mirar siempre hacia otro lado, culpar al resto de las personas por la forma de vivir que llevamos, ni el pasado, ni el futuro tienen sentido más que de ejemplo y de meta, pero no dejan de ser más que conceptos vacíos. No sirve de nada llorar todo el tiempo por los besos dados, ni suspirar por los besos que vendrán, lo importante son los besos que demos ahora.

El ahora cuenta… para que todo sea posible.

Mil gracias por pasar, por dejar estos comentarios que tanto valen.

Un beso.

HologramaBlanco

Edgardo dijo...

Viv:

Ante todo, gracias por pasar siempre y dejar estos “perfectos” comentarios, donde tanto aprendemos, pensamos, compartimos. Sobre la jornada electoral, te puedo decir, que siempre que pueda votar (aunque no me guste ningún candidato, aunque no comparta las ideas) voy a estar feliz y va a ser una buena jornada para mí y creo que para todos.
Me gusta mucho tu forma de escribir, la vida no se puede explicar ni desarrollar en palabras, mucho menos en pensamientos, creo más bien que la vida es sensación, movimiento, acción, emoción, “la vida solo cuesta vida”, la vida se vive viviendo, y no importan otras cosas. Cuantas más vuelta le damos a las cosas, más alejados de la realidad y de la vida estamos.

Somos entes en perpetua búsqueda de significados, y en esa búsqueda sufrimos, maldecimos, erramos el camino. En nuestra naturaleza esta dudar y encontrar respuestas, tanto intentamos saber el por qué de todo, que terminamos despreciando y desperdiciando los pequeños-grandes momentos que vivimos.
“Cuando me abandono junto al mar -sitio de donde provenimos- y dejo de asignarle significado al Todo y a nada, ahí encuentro al ser que me habita mientras me desentiendo de la que soy”, y estas totalmente en lo correcto.

Deberíamos volver a ser más animales, pero eso no se puede, TENEMOS RAZON, y la razón es justamente lo que nos aleja de lo vital del mundo, del ser del mundo, del ser animal en el mundo, esa maldita razón que nos hace humanos.

Ya sabemos que “somos malos por naturaleza”, que difícil torcer algo que por esencia no puede ser modificado.

No creo que pelear contra el sistema sea una ingenuidad, estoy de acuerdo que uno no va a ganarle nunca al sistema, pero rendirse o resignarse no es la solución, uno puede hacer todo al revés de lo que indique el sistema, la que pierde siempre es la humanidad, no el hombre, el hombre individual, aunque el verdadero hombre, ese que piensa en el resto de los hombres, en el valor de la vida y de las vidas, sufra porque el sistema no pueda ser destruido, hay muchos ejemplos de hombres que salieron y murieron fuera del sistema, aunque el sistema fuera el responsable de sus muertes.

Yo no me resigno a sobrevivir, yo intento vivir y si no puedo vivir entonces prefiero morir, porque sobrevivir es estar muerto en vida.

Un abrazo.

HologramaBlanco

Edgardo dijo...

Andre:

El tiempo, justamente, ese maldito demonio que nosotros mismos inventamos, para tratar de controlarnos un poco más, mejor dicho, para que el sistema nos controle un poco más es el responsable que perdamos vida, esencia, que no podamos nunca hacer foco, vivir como se debe vivir, sin tantas corridas, tantos recuerdos perdidos, tantas cosas que nunca sabremos si vendrán. Pero vivimos sujetos a relojes, a marcar tarjetas, a esperar más de la cuenta.

Desde pequeño odió rotular las cosas, porque en el rotular contenemos, apresamos emociones, momentos, ideas, sueños, realidades que no saben de celdas, de contenciones, con ellas solo aprendemos a forzar las cosas. Estoy de acuerdo que cada palabra tiene una significación, y que debe ser así para que nos entendamos, pero solo para eso, como medio de comunicación, no debemos creer que esas cosas sean así.

Un beso.

HologramaBlanco

Edgardo dijo...

Pedro:

Gracias una vez mas por estar, perdón (al igual que todos) por la tardanza en responder a su comentario. Estoy de acuerdo con vos, el tiempo es una dimensión humana y física, pero sólo lo humano lo dimensiona, por su capacidad/incapacidad de andar por la vida, sujetando situaciones y emociones, encapsulándola en conceptos que se van completando de significados y significancias vacías. El tiempo hace que las cosas devengan, solo eso, no explica nada más y no sirve para nada más. Lo que pasa dentro del tiempo corre por nuestra cuenta y el tiempo no tiene importancia más allá de un proceso determinado.

Claro que si, NUESTRAS ESENCIA ESTÁ HECHA DE CADA MINUTO, eso es así, lo comparto plenamente, por lo tanto, no hay que desperdiciar, ni desconsiderar ninguno de ellos, todos vale, todos sirven, todos deben ser vividos.

Un saludo grande para vos.

HologramaBlanco

Edgardo dijo...

Tesa:

Gracias por dejar este comentario tan enriquecedor y personal. Es así, sabemos cuando comienza todo, pero no cuando termina, ese instante se nos escapa siempre, por lo tanto, la vida hay que vivirla como si fuera acabar en el próximo minuto, ¿Y si acabara en el próximo minuto, podríamos decir que vivimos plenamente, que hicimos todo lo que quisimos hacer?

Nuestras acciones van y vienen de la misma manera, sabemos el dicho que dice que “uno cosecha lo que siembra, si siembra odio, cosecha odio, si siembra amor, cosecha amor” y mucho de eso hay en nuestras vidas. Siempre debemos intentar vivir de la forma más completa que podamos, haciendo con nuestra vida algo que valga la pena en todos los sentidos y acepciones de esa palabra.

Me alegro que no le tengas miedo a la muerte (sobre todo si no sos creyente), eso habla de cuanto valoras la vida y cuanto comprendes que todo tarde o temprano termina, por lo que no hay que perder tiempo pensando en esos temas, no porque uno no deba pensar nunca en ellos, sino, porque no hay que darle más importancia que la que tiene.

“Que avance el reloj, no pienso sentarme a ver cómo giran las manecillas, tengo demasiadas cosas interesantes que hacer”, claro que si, hay muchas por hacer en lugar de quedarnos desperdiciando la vida.

Besitos para vos también, las elecciones pasaron, la decisión fue resuelta, ahora esperemos que los que tengan que ocupar esos cargos puedan realmente dejar atrás las miserias que cargan encima y hagan lo mejor posible para el Pueblo.

HologramaBlanco

Edgardo dijo...

Roxanne:

El tiempo va a volverse bastante apremiante, casi igual que siempre, lo que ocurre es que cada vez falta menos para el Apocalipsis dicen por ahí, eso tensa los nervios y vuelve los actos más angustiantes.

En nuestro presente las mascaras que la década del 90 construyeron a expensas de tecnología, democracia y demás yerbas no alcanzaron para superar la miseria esencial del ser humano, complicando todo aún más. Intentaron emparchar el caño de agua que perdía con viajes, computadoras, celulares y zapatillas y no se dieron cuenta que no arreglaron nada, ahora todo esta por explotar, el mundo se va a inundar y todo terminara de una forma anunciada pero horrenda.

Por lo tanto, uno debe vivir plenamente el aquí y ahora, solo tenemos este minuto para ser plenamente, no desperdiciemos nada de lo que hay, de lo que somos, de lo que tenemos, aspiremos siempre a superar este segundo, para que el segundo que llega nos encuentre completos.

Claro que hubieran sido diferentes las cosas si se hubieran cruzado hace 8 años, pero uno tiene que entender que las cosas son como son, que no pueden ser de otra manera, sino, serían otra cosa. Quizás hace 8 años atrás no se hubieran atraído, quizás se hubieran lastimado, quizás fueras vos la que estuvieras vos tras las rejas… que se yo, no hay que pensar en eso, más bien tienen que ver lo hermoso (pese a toda la basura que deben sobrevivir) que es este aquí y ahora que los encuentra juntos. No piensen en lo que hubiera sido, piensen en el ahora y en lo que vendrán en el futuro, porque eso no esta mal, en algún momento esas cosas van a pasar y deben empezar a pensarlo y a construirlo desde ahora. SUEÑEN TODOS LOS FINALES FELICES QUE PUEDAN.

Te dejo un beso grande.

HologramaBlanco

Edgardo dijo...

Ade:

Es así mismo, la muerte es parte de la vida, aunque no nos guste aceparlo, aunque no podamos entenderlo. Se que cuesta mucho aceptar la muerte, la incertidumbre que nos genera dejar de ser es profundo y oscuro, pero ese es otro tema (y el mismo que nos hace ser como somos), debemos vivir pase lo que pase y perdamos lo que perdamos, lo importante es el aquí y ahora, es lo que podemos hacer con cada uno de nuestros instantes para ser más mejores y para hacer mejor el mundo en el que vivimos.

Mercedes canta una gran verdad, una de esas grandes verdades que generalmente olvidamos. No tenemos que vivir la vida como si no tuviéramos otra opción o no pudiéramos hacer nada mejor, tenemos que vivir la vida de la manera en que más cosas vivamos, en las que podamos dejar algo que valga realmente la pena, vivir de la forma en que nos sintamos más completos, y de una manera que nos haga grandes y merecedores de la vida que llevamos. “No es lo mismo ser que estar” ni vivir sobreviviendo que vivir honrando la vida.

Es que un segundo bien vivido es eterno, gracias a vos, Ade, por pasar como siempre y regalarnos este comentario que tantas cosas deja.

Un beso.

HologramaBlanco

Edgardo dijo...

Juan:

Nacemos con todo por delante y morimos sin darnos cuenta de todo lo que perdimos o dejamos de vivir por una razón u otra, pero siempre, por nuestra desconsideración, por nuestra falta de interés, por nuestra errada manera de vivir.

Debemos aprender que no importa tanto lo que pasó o lo que va a venir, porque todo lo que tenemos es este aquí y ahora, y es en este aquí y ahora donde podemos hacer algo que valga la pena para nosotros y el resto de las personas que viven en esta tierra. Valemos, y porque valemos cada segundo que vivimos vale, pero no hablo de dinero, hablo de emociones y sensaciones, tenemos que aprender a no desperdiciar nuestro tiempo, porque nunca más vuelve, se pierde en la nada una vez que paso por nuestras vidas. Dejemos de malgastarlo, de perderlo dentro de un sistema al que no le importa lo que sintamos, lo que nos pase. Entre no hacer nada y hacer algo, elijamos hacer, y sobre todo, elijamos honrar la vida, porque no hay otra cosa que valga más y que nos complete más que vivir plenamente y de esa manera.

Gracias por pasar, realmente tu espacio es muy bueno y me llena de orgullo que te des una vuelta por estos lados.

Que bueno que sientas no haber perdido el tiempo leyendo estas palabras que con tanta dificultad he escrito para todos los que me regalan un ratito de sus vidas y me leen. Ojala todo esto sirva para algo, para que el mundo este un poco mejor y no suframos tanto y no desperdiciemos tanto.

Un abrazo fuerte para vos.

HologramaBlanco

alma dijo...

...porque no es lo mismo que vivir, honrar la vida.
Qué bonito!

Edgardo dijo...

Don Pepe:

Es verdad, nacemos prisioneros del tiempo, pero esa prisión la construimos nosotros, con la forma de conservar el tiempo y por la forma que tenemos de vivir la vida.

Con el ritmo que llevamos, con la forma de hacer todo lo que hacemos, lo único que conseguimos es sobrevivir de alguna manera, malgastar los minutos que tenemos para vivir y negar casi todo lo que tiene que ver con sentir, vivir, soñar.

Claro que se nos inyecto el miedo y el terror, la humanidad no parece funcionar si no es a través de la amenaza constante, del control constante, del terror constante.

Sobre el Armagendon, siempre estamos a pasos de alcanzarlo o que nos alcance.

Un abrazo fraterno para vos y gracias por pasar a leer y dejarnos tu comentario.

HologramaBlanco

Edgardo dijo...

La sonrisa de Hiperión:

Gracias de nuevo por pasar, por volver. Intentamos seguir haciendo algo que sirva de alguna manera a generar conciencia, a descubrir, a conocer, a pensar, a discutir las diferentes problemáticas de nuestro “Tiempo”.

Un saludo para vos.

HologramaBlanco

Edgardo dijo...

Ruth:

Gracias por tus palabras de aprobación, son de mucho valor, aunque realmente no es lo que importa. Como digo siempre, y creo ya te dije, tu comentario me demuestra que voy por el buen camino, porque me entendes, porque te interesa lo que digo, porque de alguna manera esta claro y no te parece pesado, aburrido, insoportable, por eso lo valoro, porque tengo tu atención y con tu atención podemos analizar, debatir y buscar soluciones a esa gran cantidad de problemas que enfrentamos a diario.

El placer de que estes acá es todo mío.

Ojala nos veamos pronto, suerte en tu descanso.

Vos también cuidate mucho.

Un beso.

HologramaBlanco

Archivo

Memoria y Justicia

Memoria y Justicia

"El tiempo todo lo da y todo lo quita; todo cambia pero nada perece. Uno solo es inmutable, eterno y dura para siempre, uno y el mismo consigo mismo. Con esta filosofía mi espíritu crece, mi mente se expande. Por ello, no importa cuán oscura sea la noche, espero el alba, y aquéllos que viven en el día esperan la noche. Por tanto, regocíjate, y mantente íntegro, si puedes, y devuelve amor por amor."

Giordano Bruno.


Vida

Hagamos algo con nuestro tiempo.

Realidad

Realidad
Dios existe, pero a veces duerme: sus pesadillas son nuestra existencia.

Ernesto Sabato.

Licencia CreativeCommons


contador gratis

Lluvia

Image and video hosting by TinyPic
No hay mayor causa para llorar que no poder llorar.

Séneca.

Razones

Razones
Todos los días hay que luchar porque ese amor a la humanidad viviente se transforme en hechos concretos, en actos que sirvan de ejemplo, de movilización.

Ernesto Guevara.

Devenir

Image and video hosting by TinyPic
"No ves que todo va, todo creciendo hacia arriba
y el sol siempre saldra, mientras que a alguien le queden
ganas de amar

Perdoname amor por tanto hablar, es que quiero ayudar al mundo a cambiar, que loco si realmente se pudiera
y todo el mundo se pusiera alguna vez a realizar..."

David Lebon.

Andar

El hombre nace libre, responsable y sin excusas.

Jean Paul Sartre.

Lucha

Lucha
Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo.

Julio Cortazar.

Reloj